Gotrade News – La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán ha provocado un aumento en los precios globales del petróleo y el gas. Los precios del crudo Brent han subido cerca de los $120 por barril, acercándose al máximo histórico de $147 registrado en julio de 2008. El impacto de esta guerra se extiende más allá de simples fluctuaciones de mercado; hay una interrupción física en el suministro energético global.
Aspectos clave:
- Los precios energéticos globales aumentan debido a la guerra en Irán.
- El bloqueo en el Estrecho de Ormuz provoca una disminución en el suministro.
- La liberación de reservas de petróleo no logra estabilizar completamente el mercado.
El cierre del Estrecho de Ormuz, crucial para el flujo de petróleo global, ha obligado a los productores del Golfo a reducir la producción. Anteriormente, el estrecho representaba el suministro de 20 millones de barriles por día antes del conflicto, lo cual ha disminuido considerablemente. Esto ha obligado a los productores del Golfo a recortar la producción a 10 millones de barriles por día.
Los ataques de Irán a la infraestructura de gas y petróleo alimentan aún más la incertidumbre en los mercados energéticos. Las primas de riesgo están al alza con cierta capacidad de producción efectivamente eliminada del mercado. Esta situación contrasta con eventos anteriores como la invasión rusa a Ucrania en 2022, donde a pesar de los aumentos de precios, los suministros rusos seguían siendo significativos en el mercado global.
La estrategia de la AIE de liberar reservas de petróleo es insuficiente para restaurar la estabilidad del mercado en esta ocasión. La liberación de 400 millones de barriles no puede abordar el problema central, que es la interrupción física de las cadenas de suministro. Las limitaciones logísticas dificultan la distribución efectiva del petróleo de las reservas en Estados Unidos, Europa y Japón.
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