En casa todos tenemos uno, nos parece indispensable y sin embargo, el cable HDMI podría desaparecer en unos pocos años en favor de nuevas tecnologías.
Durante más de dos décadas, el cable HDMI reinó sin oposición en nuestros salones. Simple, confiable, capaz de transmitir imagen y sonido en alta definición con un solo cable, se convirtió en la columna vertebral de nuestras configuraciones multimedia. Consolas, computadoras, televisores o reproductores de Blu-ray, todos pasaban por este pequeño cable negro. Pero hoy en día, su reinado parece llegar a su fin.
¿El HDMI pronto será obsoleto?
La competencia se vuelve más feroz para el HDMI. Todo lo que podía hacer, las nuevas tecnologías de transmisión inalámbrica ahora lo hacen. Son capaces de difundir videos en 4K o audio en alta definición, a distancias de más de 30 metros, y todo ello sin necesidad de cables, por lo que son más estéticas y igual de prácticas. Estas tecnologías utilizan redes inalámbricas de alta velocidad para enviar contenido directamente desde una computadora, tableta o teléfono inteligente a una pantalla compatible, de forma instantánea. Y si el HDMI está perdiendo terreno, también es porque estas soluciones alternativas se presentan en varios formatos.
Entre las más populares, está el Wi-Fi Direct, que permite a dos dispositivos conectarse sin necesidad de pasar por un enrutador, o dispositivos como Chromecast de Google, que transmiten imagen y sonido directamente desde una aplicación o un navegador hacia el televisor. Menos popular pero igual de efectivo, Miracas también duplica la pantalla de su dispositivo en otro compatible. Conservando una notable calidad de imagen y sonido, estas tecnologías se imponen como «HDMI invisibles» que ponen fin a instalaciones complejas, cables enredados y antiestéticos en una sala decorada. Ahora, basta con algunos ajustes para proyectar una película o transmitir fotos desde su teléfono inteligente, sabiendo que algunas smart TV integran estas funciones de forma nativa.
Una cuestión de usos y preferencias
Sin embargo, el HDMI aún tiene mucho que decir. En ciertas situaciones, sigue siendo insustituible, especialmente para videojuegos, configuraciones profesionales de audio y video, o sistemas de cine en casa. En estos casos específicos, la transmisión por cable es imprescindible, ya que la fiabilidad prima sobre la comodidad para los usuarios de estas instalaciones. Antes de desechar su cable HDMI, es necesario sopesar los pros y los contras. La calidad de la red, los obstáculos físicos, la distancia entre los dos dispositivos… Las soluciones inalámbricas no son necesariamente adecuadas para todos los hogares y el buen viejo cable HDMI sigue siendo una garantía de seguridad. El cableado aún tiene algunos años brillantes por delante, pero la transición ya ha comenzado.





