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Una crónica de Ioan Voicu, ex embajador de Rumania en Tailandia

La población total de los 11 estados miembros de la ASEAN (incluido Timor-Leste) se espera que alcance aproximadamente los 704,76 millones de habitantes en 2026. Esta cifra corresponde a la población acumulada de los diez miembros fundadores de la ASEAN y de Timor-Leste, admitido como el undécimo miembro a finales de 2025.

Los ministros de Relaciones Exteriores de la ASEAN celebraron una reunión extraordinaria el 13 de marzo de 2026, por videoconferencia, para intercambiar puntos de vista sobre la evolución de la situación en Medio Oriente y examinar sus implicaciones para la ASEAN.

Esta fue la primera reacción diplomática colectiva de esta prestigiosa organización subregional, cuya presidencia será asumida por Filipinas en 2026.

Aunque relativamente breve (solo nueve párrafos), la declaración de la presidencia fue a la vez cautelosa y firme, ya que la reunión expresó su «viva preocupación» ante la escalada del conflicto en Medio Oriente, «tras los ataques lanzados por Israel y Estados Unidos contra la República Islámica de Irán el 28 de febrero de 2026».

También se mencionó el ataque israelí contra Líbano y las represalias de la República Islámica de Irán contra varios países de la región, lo que continúa exacerbando las tensiones en Medio Oriente y constituye una grave amenaza para la vida y la seguridad de los civiles, así como para la paz y la estabilidad regionales y globales.

Después de esta introducción, la reunión «llamó a todos los países a respetar el derecho internacional, en particular la Carta de las Naciones Unidas».

En referencia a los acontecimientos actuales en Medio Oriente, la reunión destacó la importancia de un cese inmediato de las hostilidades y llamó a todas las partes involucradas a mostrar la mayor moderación posible, evitar cualquier acto que pudiera agravar la situación y resolver sus diferencias por medios diplomáticos y diálogo, en aras de mantener la paz y estabilidad en la región.

Además, la reunión reafirmó la obligación de todos los estados de resolver sus controversias de manera pacífica y de respetar la soberanía e integridad territorial de todas las naciones, de acuerdo con el derecho internacional, especialmente la Carta de las Naciones Unidas. También reiteró la obligación de proteger a los civiles y las infraestructuras civiles en caso de conflicto armado, de acuerdo con el derecho internacional y las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Sin proporcionar detalles adicionales, la reunión también abordó la cuestión de la seguridad y el bienestar de los ciudadanos de la ASEAN en las áreas afectadas y reafirmó el compromiso común de brindarles asistencia de emergencia, especialmente en este período.

Esta asistencia debe proporcionarse de acuerdo con la Declaración de la ASEAN sobre las directrices relacionadas con la asistencia consular de las misiones de los Estados miembros de la ASEAN en terceros países a ciudadanos de otros Estados miembros de la ASEAN, así como las directrices para la prestación de asistencia de emergencia por parte de las misiones de la ASEAN en terceros países a ciudadanos de los Estados miembros de la ASEAN en situaciones de crisis.

Paralelamente, los ministros de Relaciones Exteriores elogiaron la asistencia y los esfuerzos desplegados «por nuestros estados miembros de la ASEAN en este sentido». La reunión también destacó la importancia de explorar posibilidades de colaboración mutuamente beneficiosa con socios externos.

En este contexto diplomático, la reunión examinó las repercusiones del conflicto en Medio Oriente en la actividad económica mundial, especialmente en los mercados de energía y las rutas de transporte marítimo y aéreo. Se hizo hincapié en la importancia de mantener cadenas de suministro energético globales y rutas comerciales marítimas estables, abiertas y confiables, y minimizar las interrupciones en los flujos de energía y bienes esenciales, incluidos los alimentos, para preservar la estabilidad económica de la ASEAN.

Abordando aspectos más sustanciales, la reunión subrayó la importancia de fortalecer la seguridad energética regional y la resiliencia económica. También se destacó el valor de la solidaridad, la integración económica y la coordinación de la ASEAN en políticas y esfuerzos conjuntos para hacer frente a los impactos económicos externos y mitigar sus posibles repercusiones en la estabilidad macroeconómica y financiera regional, especialmente en los sectores financieros y cadenas de suministro. El costo de vida y la calidad de vida de la población de la ASEAN son cuestiones importantes.

En este sentido, la reunión destacó la importancia de fortalecer la conectividad regional, intensificar la cooperación en preparación energética y continuar los esfuerzos de diversificación de fuentes de energía, incluidas las energías renovables y alternativas. También se hizo hincapié en la importancia de facilitar el comercio, fortalecer la conectividad logística y consolidar la resiliencia de las cadenas de suministro para garantizar un acceso estable y asequible a bienes esenciales, especialmente alimentos en toda la ASEAN.

Al abordar los principales desafíos diplomáticos, la reunión instó a aprovechar al máximo los mecanismos y marcos existentes de la ASEAN para fortalecer la consulta, compartir información y cooperar entre los Estados miembros. Se subrayó que la ASEAN ya tiene mecanismos e iniciativas prácticas que pueden ser aún más utilizados y fortalecidos para aumentar la resiliencia regional.

En este sentido, se mencionaron documentos colectivos, incluido el Marco de Seguridad Energética de la ASEAN, el Memorando de Entendimiento fortalecido sobre la red eléctrica de la ASEAN y el gasoducto trans-ASEAN, así como la colaboración con organismos sectoriales competentes y actores de la industria.

Concretamente, la reunión se comprometió a intensificar la sinergia entre los organismos sectoriales competentes de la ASEAN, especialmente los encargados de la cooperación económica, financiera, de transporte, alimentaria y agrícola, y energética, para fortalecer la preparación y resiliencia regionales. La reunión también destacó la importancia de una mayor cooperación dentro del marco de la Comunidad Económica de la ASEAN para mantener el papel de la ASEAN como un centro confiable para el comercio, la inversión y las redes de producción frente a los desafíos globales en evolución.

Se solicitó una coordinación más estrecha entre los ministros de Relaciones Exteriores y Economía de la ASEAN para promover una respuesta más concertada y rápida a las crisis. En este sentido, la reunión saludó la publicación de la Declaración Conjunta de los Ministros de Economía de la ASEAN sobre el fortalecimiento de la resiliencia económica de la ASEAN frente a los recientes desarrollos económicos y geopolíticos mundiales.

En cuanto a los objetivos de coordinación, la reunión reafirmó la importancia de una cooperación intersectorial entre la Comunidad Política y de Seguridad de la ASEAN, la Comunidad Económica de la ASEAN y la Comunidad Sociocultural de la ASEAN para abordar de manera efectiva los desafíos geopolíticos y geo económicos en constante evolución.

La reunión destacó la importancia de mantener la paz, estabilidad y prosperidad regionales, hacer cumplir el derecho internacional y promover el diálogo y la diplomacia como medios principales para resolver conflictos y tensiones.

Los ministros de Relaciones Exteriores de la ASEAN acordaron seguir monitoreando la situación en Medio Oriente y coordinar sus acciones para gestionar las implicaciones para la ASEAN.

Esta crónica debe destacar que, según los medios de comunicación, el sudeste asiático en su conjunto ha adoptado una postura neutral frente al ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán. Específicamente, Filipinas y Tailandia, dos aliados oficiales de Estados Unidos, han mantenido su distancia, llamando a la moderación y la desescalada.

Los hechos son innegables. Cientos de miles de trabajadores del sudeste asiático en Medio Oriente están sufriendo las consecuencias de este conflicto. Tailandia cuenta con 110,000 trabajadores en la región, mientras que la cifra correspondiente para Filipinas es mucho mayor.

Asimismo, se ha informado en la prensa que Irán es probable que gane la simpatía de musulmanes y no musulmanes, especialmente en los países del Sur. Uno de los principales riesgos asociados a las represalias iraníes es la activación de actos terroristas inspirados y perpetrados por Irán en el sudeste asiático.

En conclusión

El conflicto en curso en Medio Oriente ejerce una influencia multidimensional en los países de la ASEAN, principalmente a través de canales de transmisión energética, comercial y financiera. El aumento de los precios del petróleo y las perturbaciones en el suministro alimentan la inflación y las presiones presupuestarias en las economías importadoras de energía, mientras que la inestabilidad logística y las modificaciones en las rutas de transporte marítimo aumentan los costos y ralentizan las cadenas de suministro en los sectores orientados a la exportación. Además, el turismo, las remesas y la movilidad laboral se ven afectados por las interrupciones aéreas y los riesgos de seguridad.

En general, el conflicto amplifica la incertidumbre económica y pone de manifiesto las vulnerabilidades estructurales de la ASEAN, lo que podría conducir a una desaceleración del crecimiento y a tendencias estagflacionistas en caso de prórroga, incluso si los fundamentos económicos a largo plazo de la región siguen siendo sólidos.

Ioan Voicu

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