Durante tres días, Castres vibró al ritmo de la innovación en salud. La cuarta edición del Sprint’e-santé, organizada por la Technopole de Castres-Mazamet y la escuela de ingenieros ISIS, reunió a 78 estudiantes en torno a un desafío ambicioso: imaginar soluciones para envejecer mejor.
Inmersos en un verdadero maratón creativo de 72 horas, los participantes, divididos en diez equipos, trabajaron en problemas concretos relacionados con el envejecimiento de la población. Guiados por expertos del sector y acompañados por coaches, tuvieron que diseñar proyectos que combinen tecnología, usabilidad y viabilidad económica.
Esta edición 2026, centrada en el «bien envejecer», dio origen a varias innovaciones destacadas. Entre los premiados, el proyecto Aidant+ se llevó el Gran Premio gracias a su aplicación que busca facilitar la coordinación de los cuidadores familiares. Otras soluciones también fueron elogiadas, como un cojín inteligente para prevenir úlceras por presión o gafas conectadas destinadas a personas con trastornos de memoria.
Más allá de los premios, el evento confirma su papel como trampolín hacia el espíritu empresarial. Varios estudiantes ya planean continuar con sus proyectos. Una dinámica fomentada por los actores locales, movilizados para hacer emerger las innovaciones del mañana en el campo de la e-salud.
Con este tipo de iniciativas, Castres se consolida aún más como un territorio impulsor de la innovación al servicio de la salud y el bienestar.







