El Brasil, para Cristina, es un sueño. Primero, estuvieron las telenovelas que marcaron su juventud y crearon la imagen de un país violento, pero con abundante comida e infraestructuras. Luego está Julio, su vecino de al lado que, hace casi dos años, se fue de La Habana a Curitiba [en el estado de Paraná, al sur]. «Mi sueño es ir a Brasil. Julio nos cuenta que trabaja en una tienda de aves, gana más de 500 dólares al mes [unos 435 euros], y es feliz», dice. Cristina vive en un apartamento deteriorado en el centro de La Habana con su hijo y su marido, un carpintero que sobrevive haciendo trabajos por su cuenta. Su hijo trabaja en obras públicas. Juntos, ganan 30 dólares al mes [26 euros]. Desde que Estados Unidos ha endurecido las normas de inmigración [en junio, restringieron la entrada de cubanos al país, y en diciembre, suspendieron todas las solicitudes de inmigración y naturalización], y obligaron a algunos de sus vecinos [como Nicaragua] a imponer visados a los cubanos, Brasil se ha convertido en el destino preferido de quienes quieren dejar la isla. Para ir de Cuba a Brasil, ahora hay que pasar por…





