En las últimas horas, se ha desatado una tormenta política en Argentina con respecto a una campaña de desinformación rusa en ese país. El jueves, 2 de abril, un consorcio de medios de comunicación de varios países reveló una campaña de propaganda rusa en Argentina. Esta campaña fue llevada a cabo por un grupo de trabajo ruso conocido como «La Compañía,» inicialmente vinculado al Grupo Wagner y finalmente controlado por el servicio de inteligencia extranjera ruso SVR. La investigación reveló 250 noticias, análisis y artículos de opinión publicados en más de 20 medios digitales en Argentina entre junio y octubre de 2024 y que fueron pagados por Rusia, a un costo de no menos de $283,100.
La investigación señala: «Según un resumen de gastos en agosto de 2024, al menos en ese mes, Argentina fue de lejos el país donde más se invirtió en propaganda y desinformación para toda la campaña de La Compañía en África y América Latina.» Uno de los medios de comunicación que descubrió esta interferencia rusa señala que a través de esta campaña, Rusia pagó para lanzar ataques mediáticos contra el presidente argentino, Javier Milei.
Aunque el contenido de los artículos citados parece en un principio poco destacable, la cantidad exorbitante que La Compañía afirma haber pagado es impactante. Además, la campaña rusa también incluyó la difusión de estas historias noticiosas pagadas a través de las redes sociales.
Milei debería reflexionar profundamente sobre este asunto y actuar en consecuencia, no solo contra los medios que publicaron estas historias financiadas por Rusia, sino también contra la dictadura que las pagó. La interferencia rusa en Argentina también debería investigarse en España, ya que este fenómeno no solo ocurrió en Argentina sino también en la derecha de otros países.





