Después de la polémica en torno a la
CAN, un nuevo caso podría sacudir el fútbol
africano.
El fútbol africano vivió un mes de marzo particularmente
agitado. El 17 de marzo, el jurado de apelación de la CAF retiró la victoria
de Senegal en la final de la CAN (1-0) para otorgársela a Marruecos,
ahora ganador 3-0 por decisión administrativa. Esta decisión provocó
una ola de reacciones.
En respuesta, la Federación senegalesa de fútbol ha recurrido al
Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) contra la Confederación Africana
de Fútbol y la Federación Real Marroquí de Fútbol para impugnar
este veredicto. Por lo tanto, un nuevo giro sigue siendo posible.
Pero otro caso podría poner en jaque
aún más al organismo continental. De hecho, el partido de
cuartos de final de la Liga de Campeones de África entre RS Berkane y Al-Hilal
Omdurman (1-1, 1-0) ha trascendido el ámbito deportivo y corre
riesgo de llegar hasta el TAS.
Presunta dopaje y amenaza de recurso ante el TAS
El club sudanés presentó oficialmente una denuncia contra el
equipo marroquí, señalando la participación de Hamza El
Moussaoui, acusado de haber jugado a pesar de estar suspendido por dopaje,
según Afrik Foot. El lateral habría dado positivo por
un glucocorticoide, lo que conllevó una suspensión de 30 días notificada
por la CAF dos días antes del encuentro.
En un comunicado, Al-Hilal Omdurman asegura haber realizado
varias gestiones ante la CAF, sin obtener una respuesta satisfactoria.
El club pide sanciones severas contra Berkane, incluso
llegando a la exclusión de las competiciones africanas y la revisión del resultado.
Ante lo que considera un desprecio, el club sudanés ahora amenaza con recurrir al TAS,
afirmando contar con un expediente sólido, respaldado por más de
una decena de pruebas. Esto aumenta aún más la presión sobre la CAF,
ya debilitada por las recientes polémicas.


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