El pasado 31 de marzo, el Estado francés finalizó la adquisición de Bull, un actor histórico en el diseño y fabricación de supercomputadoras. Este es un paso adicional en la estrategia de desarrollo de la soberanía tecnológica francesa y europea.
Para posicionar a Francia como un actor líder en computación de alto rendimiento e inteligencia artificial, el Estado ha desembolsado una gran cantidad de dinero. En un comunicado de prensa, Roland Lescure, el ministro de Economía, Finanzas y Soberanía Industrial, Energética y Digital, anunció la adquisición total de Bull por parte del Estado de Atos Group. Bull, cuya valor de empresa alcanzó los 404 millones de euros, es considerado un líder en la fabricación de supercomputadoras, servidores y soluciones de software.
La creación de 500 empleos en 2026.
Para el Estado, las supercomputadoras ofrecidas por Bull representan un desafío tanto para la defensa nacional, la industria como para la investigación fundamental. Más ampliamente, para Francia es importante unirse a una dinámica europea, donde las grandes naciones invierten fuertemente en supercomputadoras. El pasado 1 de diciembre, la supercomputadora JUPITER fue entregada por Bull a Jülich en Alemania como parte del programa europeo EuroHPC. Con la finalización de esta adquisición, el Estado accionista logra un paso decisivo para la soberanía tecnológica de Francia.
Con un volumen de negocios cercano a los 720 millones de euros en 2025, Bull reúne a más de 3,000 profesionales y expertos. En un comunicado de prensa, la empresa recientemente nacionalizada anunció la creación de 500 empleos, principalmente en Europa, en el año en curso. Estas contrataciones representan alrededor de 50 millones de euros e incluyen perfiles de ingenieros, así como funciones de soporte y comerciales. Además, se está considerando un proyecto de expansión de su planta de producción en Angers, donde actualmente se ensambla «Alice Recoque», la supercomputadora más poderosa de la marca. Hay mucho por seguir en esta historia.





