SIMM Soluciones, con sede en Brasil, está acelerando su expansión en Argentina, con el objetivo de llenar una brecha estructural en la construcción de energía renovable y almacenamiento de baterías ante la creciente demanda de infraestructura de red y proyectos de energía limpia.
SIMM Soluciones, una empresa brasileña de ingeniería, adquisición y construcción (EPC), está fortaleciendo su presencia en Argentina con un objetivo claro: convertirse en un contratista líder en proyectos de energía renovable y sistemas de almacenamiento de energía de baterías (BESS).
Con más de 8 GW de capacidad renovable entregada en toda América Latina, la compañía ve una oportunidad significativa en Argentina, donde identifica una escasez de empresas con experiencia capaces de ejecutar proyectos de infraestructura energética a gran escala.
Según Jorge Andri, la experiencia regional de SIMM incluye más de 1,500 turbinas eólicas instaladas, más de 20 subestaciones de hasta 500 kV y aproximadamente 1,800 km de líneas de transmisión. Mientras que anteriormente participó en proyectos eólicos en la región, la firma ahora está priorizando operaciones locales en Argentina y Chile, con planes de expandirse a Perú.
Para 2026, SIMM tiene como objetivo construir un proyecto de energía solar, desarrollar dos o tres iniciativas BESS y continuar ejecutando el montaje electromecánico de turbinas eólicas. Este impulso está motivado por lo que la compañía describe como una brecha estructural en el mercado de construcción de energía en Argentina: los contratistas grandes a menudo pasan por alto proyectos de energía renovable de tamaño mediano, mientras que las firmas más pequeñas pueden carecer de la capacidad técnica y financiera para llevarlos a cabo.
Para abordar esto, SIMM está implementando un modelo integrado que abarca ingeniería, construcción y mantenimiento, al tiempo que incorpora almacenamiento de energía e infraestructura digital como centros de datos en su estrategia de crecimiento. La compañía ingresó al segmento BESS en 2025 con un sistema de baterías de 40 MW y 4 horas en Chile vinculado a un parque eólico, y desde entonces ha avanzado en la ingeniería para varios proyectos de almacenamiento en Brasil, Chile y Argentina, incluido uno en el norte del Gran Buenos Aires.
SIMM también está apuntando a las oportunidades próximas en el marco de la licitación AlmaSADI, una iniciativa respaldada por el gobierno lanzada en marzo para adquirir 700 MW de proyectos autónomos BESS que van desde 10 MW hasta 150 MW, con contratos de hasta 15 años. Se espera que la licitación apoye la flexibilidad de la red, la integración de energías renovables y la inversión a largo plazo en capacidad de almacenamiento.
En Argentina, la compañía ofrece un portafolio de servicios completo que incluye la construcción de plantas solares, la instalación de turbinas eólicas, el equilibrio eléctrico de la planta (BOP), el mantenimiento de activos y la supervisión de ingeniería. Su posición competitiva, según Andri, radica en la confiabilidad de ejecución y la capacidad para entregar proyectos a tiempo en mercados emergentes.
La expansión de SIMM se produce en un contexto de crecimiento sostenido en el sector energético de Argentina, que actualmente tiene más de 7,980 MW de capacidad renovable instalada, impulsada en gran medida por la energía eólica y solar. Al mismo tiempo, la creciente demanda de electricidad, particularmente del sector minero, está aumentando la presión sobre el sistema, especialmente en regiones con alto potencial solar como los Andes.
Sin embargo, la infraestructura de transmisión sigue siendo un cuello de botella clave para una mayor expansión. El gobierno nacional está avanzando en marcos regulatorios para permitir la inversión privada en redes de media y alta tensión, lo que podría desbloquear nuevas oportunidades para empresas involucradas en la construcción de subestaciones y redes.
Con más de 15 años de experiencia, SIMM tiene como objetivo consolidar su posición como socio estratégico para desarrolladores e inversores, alineando sus capacidades con las necesidades en evolución de Argentina en energía renovable, almacenamiento de energía e modernización de infraestructura de red.





