Laurent Vogler estaba en el micrófono de Nicolas Maury (Les Meufs de l’Industrie) en el plató de Big Media instalado en Global Industrie 2026.

Momento clave de la feria Global Industrie, el Jour Bleu del 31 de marzo organizado por French Fab puso en relieve las grandes transformaciones del sector industrial, entre innovación y transición medioambiental. En esta ocasión, Big Media recopiló varios testimonios en su plató. Uno de los intercambios del día se centró en la fábrica sostenible y responsable, con Laurent Vogler, responsable HSE de Holosolis.
Laurent Vogler lleva un ambicioso proyecto industrial con la futura Giga Factory francesa de Holosolis, dedicada a la producción de paneles fotovoltaicos. Una ambición que se enmarca en una fuerte visión europea, donde la ecología industrial no se limita a una mera exhibición, sino que se basa en una transformación profunda y sostenible de la herramienta de producción.
Según él, la transición medioambiental se construye a lo largo del tiempo, a partir de indicadores precisos que permiten medir y reducir los impactos desde la fuente. Este enfoque implica un estrecho trabajo con los proveedores para limitar los residuos y diseñar procesos industriales más eficientes, mejor integrados en su entorno.
La fábrica responsable del mañana se basa principalmente en la sobriedad energética. Cada recurso se optimiza, como la recuperación de calor residual para producir agua caliente sanitaria. Un enfoque virtuoso que concilia rendimiento económico y respeto al medio ambiente, donde la reducción de consumos conlleva automáticamente una disminución de costos y un aumento de la productividad.
Esta evolución se acompaña de una modernización tecnológica hacia la fábrica 4.0 y 5.0, donde la automatización, los robots y los sensores trabajan en interacción con el ser humano. Los datos se convierten en una herramienta central de control, mientras que la adhesión a estándares exigentes, como las certificaciones ambientales o las etiquetas de RSE, transforma los compromisos ecológicos en verdaderas ventajas competitivas.
Finalmente, la atracción de la industria pasa por proyectos significativos, en línea con las expectativas de las nuevas generaciones. Hacia 2035, la fábrica ideal tiende hacia la neutralidad, con energía verde auto producida, una lógica de cero residuos y un fuerte arraigo local. Un modelo industrial responsable, capaz de conciliar innovación, rendimiento y progreso social.





