La primera edición del barómetro de la soberanía digital: el 86% de los franceses consideran que Francia es demasiado dependiente de los gigantes extranjeros: la soberanía digital se posiciona como una cuestión de poder.
En el marco de los Encuentros de Hemisferio: «Geopolítica digital: reforzarse en las nuevas relaciones de poder», la Escuela de Guerra Económica presentó los resultados de su primera edición del barómetro de la soberanía digital: «Los franceses frente a los desafíos geopolíticos de lo digital», realizado por el instituto Verian. Independencia de las grandes potencias tecnológicas, desconfianza hacia las plataformas extranjeras, demanda de una doctrina nacional: el barómetro muestra que los franceses ya no ven lo digital como un tema técnico o económico, sino como un importante desafío estratégico.
«En un contexto marcado por el aumento de las tensiones geopolíticas, el auge de la inteligencia artificial, la dominación de las grandes plataformas y la creciente dependencia de las infraestructuras y tecnologías extraeuropeas, este barómetro revela una opinión estructurada, a la vez inquieta y pragmática, frente a las relaciones de poder numéricas mundiales», explica Christian Harbulot, director de la Escuela de Guerra Económica.
El digital pasa de ser un campo económico a un campo estratégico
La primera lección de este Barómetro: el panorama de los franceses ha cambiado. Los franceses ya no ven lo digital como una simple palanca de innovación o crecimiento, sino como un desafío estratégico de soberanía y poder:
- 36% citan el digital como un área estratégica para la potencia de Francia y Europa;
- 64% consideran que Francia pesa más en términos de regulación que de innovación tecnológica;
- 54% creen que Francia está en camino de ser superada por Estados Unidos, China o India, y que es más un actor de regulación que un líder en innovación.
Francia ahora aparece como un actor intermedio: capaz de influir en las reglas, pero dependiente para producir e innovar. Esta evolución constituye un cambio profundo: lo digital ahora se percibe como un espacio de confrontación económica, política y estratégica, y no solo como un área de actividad.
«Dejamos funciones vitales de nuestras economías y de nuestras democracias en infraestructuras y tecnologías que no dominamos lo suficiente. Lo digital ya no es un sector entre otros: se ha convertido en un espacio de confrontación, en el corazón de la soberanía, la seguridad y el poder», analiza Sébastien Crozier, presidente del Think Tank Geopolítica Digital y CFE-CGC Orange.
Una dependencia considerada crítica, en el centro de las preocupaciones
El Barómetro revela una preocupación, ampliamente compartida por los franceses, en torno a la dependencia tecnológica:
- 86% creen que Francia depende demasiado de las plataformas y actores extranjeros;
- 78% opinan que Francia no tiene los medios suficientes para hacer que las grandes plataformas respeten su regulación;
- Solo el 38% considera que Francia está suficientemente protegida por la regulación europea.
El digital se impone como una palanca de poder y un factor de vulnerabilidad. La dependencia en términos de tecnologías críticas ya no se percibe solo como un tema económico. Ahora concierne a infraestructuras esenciales, datos estratégicos, herramientas de trabajo y, en última instancia, las capacidades de acción del país.
Regulación, Europa, poder: una espera de una dirección estratégica
Ante este panorama, las prioridades de los franceses son claras:
- 26% piden una doctrina asumida de poder;
- 24% priorizan un refuerzo de la alianza europea.
Al mismo tiempo, el 35% solicita una estrategia nacional clara, comparable a la doctrina de Defensa nacional, y el 27% pide inversiones masivas en tecnologías estratégicas.
La regulación, durante mucho tiempo central en el enfoque europeo, ahora parece insuficiente. Sin capacidades industriales y tecnológicas, los efectos de la regulación siguen siendo limitados.
«La soberanía digital ya no puede pensarse solo en términos normativos. Ahora requiere capacidades industriales, tecnológicas, infraestructurales, capaces de sostener una verdadera autonomía estratégica», analiza Christian Harbulot, director de la Escuela de Guerra Económica.
Una opinión lúcida, que todavía cree en una recuperación
Solo el 16% de los encuestados considera que Francia ha perdido demasiado terreno para volver a la carrera, lo que indica que la mayoría ve que aún es posible un camino de recuperación. Este aprendizaje del Barómetro refleja menos optimismo que la expectativa de una estrategia coherente, clara y asumida. La soberanía digital no se desvanece: se basa en la capacidad de producir, invertir, controlar infraestructuras y capturar valor. En otras palabras, se construye a través de la economía.
Acerca del estudio
Estudio realizado en línea del 29 al 31 de marzo de 2026
Muestra de 1.003 franceses representativos de la población.



