Argentina está experimentando un cambio estructural en su mercado de energía renovable: la eficiencia operativa y la toma de decisiones basadas en datos son ahora tan importantes como el gasto de capital (CAPEX), según los conocimientos compartidos por BLC Power Generation durante la Cumbre de Energía Futura en Argentina.
«Se está poniendo menos énfasis en CAPEX. Lo que solía ser recompensado, cerrar contratos y agregar capacidad instalada (MW), ahora tiene el mismo peso que OPEX y garantizar la competitividad a lo largo del ciclo de vida del activo», dijo Sebastián García.
Esta transición llega cuando Argentina alcanza aproximadamente 7,980 MW de capacidad renovable instalada, con la energía eólica (4,559 MW) y la energía solar fotovoltaica (2,583 MW) liderando la combinación. Al mismo tiempo, el almacenamiento de energía independiente está emergiendo como un nuevo pilar estratégico, impulsado por licitaciones como AlmaGBA (713 MW ya adjudicados) y AlmaSADI, que se espera que asignen 700 MW adicionales en proyectos de BESS.
A medida que el mercado madura, los desarrolladores y operadores se están moviendo hacia una visión a largo plazo, donde la rentabilidad depende no solo de la implementación, sino también de lo eficientemente que se operan los activos con el tiempo.
La digitalización está en el núcleo de esta transformación. Al convertir los datos operativos en información accionable, las compañías están pasando de modelos de mantenimiento reactivo a operaciones predictivas y analíticas, permitiendo:
– Detección temprana de fallas – Optimización del rendimiento en tiempo real – Mejora de estrategias de gestión de activos
Herramientas como algoritmos de despacho óptimo y análisis predictivo están adquiriendo relevancia, ayudando a los operadores a maximizar la producción y reducir los costos operativos, factores clave en mercados eléctricos cada vez más competitivos.
Al mismo tiempo, la próxima fase del sector estará definida por una integración más profunda entre los sistemas de control de la planta y la red eléctrica más amplia. Se espera que este enfoque sistémico mejore la eficiencia tanto a nivel del proyecto como en todo el sistema eléctrico.
«Veremos materializarse una integración completa del sistema, vinculando subsistemas de control de la planta con la red. Esto impactará tanto la eficiencia del sistema en general como el rendimiento individual del proyecto», señaló García.
Paralelamente, empresas como BLC Power Generation están desarrollando soluciones adaptadas a sistemas energéticos más complejos, incluyendo:
– Plantas de energía híbridas (renovables + almacenamiento) – Microrredes – Plataformas avanzadas de gestión de activos
Estas innovaciones tienen como objetivo equipar a los operadores con herramientas que prioricen la anticipación y la toma de decisiones económicamente impactantes, en lugar de simplemente monitorear.
El cambio también destaca el potencial sin explotar en la optimización de activos existentes, especialmente en la energía eólica, donde las mejoras operativas aún pueden desbloquear ganancias de eficiencia significativas.
En última instancia, el sector de energía renovable de Argentina se está moviendo hacia un nuevo paradigma: el éxito ya no se definirá únicamente por la capacidad instalada, sino por la capacidad de operar de manera más inteligente, aprovechando datos, digitalización y análisis avanzados en un panorama energético en rápida evolución.






