El evento tuvo lugar en julio de 2025. Brad Myslinski, pescador de langostas a bordo de su barco Sophia & Emma, navegaba en las aguas de Salem, Massachusetts, cuando sacó una captura totalmente inesperada: una langosta americana (Homarus americanus) con un caparazón de un azul brillante sorprendente. Según los científicos del Centro de Ciencias Marinas del Noreste en Nahant, la probabilidad de atrapar un especimen así es de uno entre 200 millones.
Un crustáceo azul eléctrico con una mutación genética La langosta americana normalmente muestra un tono marrón verdoso. Este color le permite mimetizarse en las rocas de las zonas submareales. Sin embargo, existen variaciones que denotan anomalías genéticas a veces espectaculares.
Neptune, apodo dado por estudiantes al ejemplar capturado por Myslinski, pertenece a esta última categoría. Su cuerpo produce una cantidad excesiva de una proteína compleja llamada crustacianina. Esta proteína está naturalmente presente en los crustáceos: es la responsable de dar a las langostas su tono azul o marrón antes de cocinarlas.
Desde su captura, Neptune vive en un estanque táctil en el Centro de Ciencias Marinas del Noreste. Comparte este espacio con peces tautog, cangrejos, y erizos verdes. Los cuidadores del centro informan que «le encanta comer mejillones y esconderse debajo de las rocas», exactamente como sus congéneres.
La explicación radica en la telomerasa, una enzima que las langostas producen activamente a lo largo de su vida. Esta enzima permite a las células regenerarse preservando los telómeros, estas secuencias de ADN ubicadas en los extremos de los cromosomas.
En resumen, la langosta americana combina dos características fascinantes: una diversidad de mutaciones pigmentarias extremadamente raras, y una biología celular que desafía el envejecimiento normal. Neptune, por su parte, encarna por sí mismo la parte invisible que aún revela el océano Atlántico, un misterio para los pescadores más experimentados.
Una langosta azul eléctrico sacada de una red en Salem: el mar sigue sorprendiéndonos donde menos lo esperamos.







