La pyme varoise Mini Green Power demanda al gigante Suez en la corte después de la terminación de un contrato, poniendo en riesgo 25 empleos y una tecnología clave.
La innovadora pyme Mini Green Power, orgullo francés en la valorización de residuos en energía baja en carbono, anunció el viernes 3 de abril de 2026 que ha iniciado un proceso judicial contra Suez RV France. La demanda, presentada ante el Tribunal de Asuntos Económicos de París, surge de la terminación abrupta de una asociación estratégica para la construcción de un demostrador industrial en Narbonne. Esta decisión, que la empresa impugna, pone en peligro su supervivencia, sus 38 patentes y veinticinco empleos altamente calificados.
Una asociación estratégica abruptamente terminada
Tras doce años de investigación y desarrollo, Mini Green Power tenía grandes esperanzas en su colaboración con Suez. El acuerdo, firmado en 2024, incluía dos aspectos principales: un primer contrato en julio para la construcción de un demostrador en un sitio de Suez en Narbonne, seguido en octubre por una asociación comercial exclusiva. Esta última comprometía a Suez a comprar un mínimo de cinco minicentrales, con un ingreso previsto de 50 millones de euros.
A medida que la construcción del demostrador se acercaba al 90%, Suez notificó la terminación del contrato el 14 de noviembre de 2025, con efecto a partir del 22 de noviembre. Una ruptura que Mini Green Power considera abusiva y que, después de varias semanas de interrupción en las negociaciones, la obligó a llevar el caso a la justicia, aunque sigue buscando una solución amistosa.
Consecuencias humanas e industriales
Esta situación debilita a una empresa que apenas se recuperaba de pruebas difíciles. En septiembre de 2023, un incendio en su taller la llevó a la declaración de insolvencia. La asociación con Suez representaba la piedra angular de su plan de recuperación y de su crecimiento futuro.
Hoy, son 25 empleos directos, incluyendo ingenieros, técnicos y personal de producción, los que están en peligro. Más allá del impacto social, está en juego un conocimiento tecnológico francés. Mini Green Power no es solo una startup; posee una cartera de 38 patentes que protegen una tecnología validada para convertir residuos en energía baja en carbono y biochar. Con sede en Hyères, Mini Green Power (www.minigreenpower.com) es una empresa especializada en el diseño de pequeñas centrales modulares.
«El tiempo apremia y debemos hacer visible esta situación»
El fundador y director de la pyme, Jean Riondel, expresa su determinación para salvar su empresa y sus activos.
«Hemos depositado una parte decisiva de nuestras expectativas de desarrollo en esta asociación con Suez y en el éxito de este demostrador. Dieciocho meses después de la firma, recibimos una notificación de terminación que impugnamos y que nos ha colocado en una gran dificultad. No tuvimos más opción que demandar judicialmente. Pero lo que quiero que se observe son los hechos: 25 empleos están en riesgo hoy. Tenemos una tecnología validada, 38 patentes, un demostrador casi terminado y un verdadero canal de ventas. Estos activos tienen un valor. No renunciamos a una solución amistosa. Pero el tiempo apremia, y hoy debemos hacer visible esta situación», advierte en un comunicado.
Un problema que va más allá del conflicto comercial
El caso de Mini Green Power contra Suez plantea, según la pyme, preguntas de interés público. Cuestiona la dinámica de las relaciones entre las grandes empresas y las pymes innovadoras, eslabones esenciales en la transición energética respaldada por las autoridades. La fragilidad de estos actores frente a decisiones unilaterales pone en evidencia los riesgos para el ecosistema industrial francés y la preservación de empleos cualificados en los territorios.
Para ilustrar su proyecto, la empresa ha publicado varios videos, incluyendo una presentación de la central de Narbonne (https://youtu.be/4df5qXbYRH4) y un reportaje sobre su equipo e instalaciones (https://youtu.be/F9QRquz43LM).






