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Nube soberana: por qué la autonomía tecnológica total es una ilusión según Capgemini

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Capgemini Recomienda una Estrategia de «Puente» entre la Dependencia de los Hiperescala Estadounidenses y el Auge de la IA Europea

El debate sobre la soberanía digital europea carece de realismo técnico según el líder de Capgemini. Aiman Ezzat destaca la profunda interdependencia de las cadenas de valor globales. Esta realidad hace obsoleta la idea de una pila tecnológica 100 % continental.

«La soberanía absoluta no existe. Nadie la tiene, porque nadie tiene la soberanía sobre toda la cadena de valor necesaria para proporcionar servicios», dijo Aiman Ezzat, citado por Reuters.

Esta postura se apoya en una descomposición en cuatro pilares de la autonomía digital:

– Los datos – Las operaciones – La regulación – La tecnología

El ejecutivo considera que Europa es madura en los tres primeros puntos. Sin embargo, el retraso en la base tecnológica obliga a negociar con los actores dominantes del mercado. Esto incluye especialmente la infraestructura en la nube y los procesadores.

Capgemini aboga por una soberanía «a la carta». El grupo rechaza la ruptura abrupta con los gigantes estadounidenses como Amazon Web Services (AWS), Google Cloud o Microsoft. Esta visión impacta directamente a los CIO y a las direcciones de negocios.

El arbitraje entre conformidad y agilidad define la nueva hoja de ruta:

– Para los tomadores de decisiones (C-Level): El desafío es no sacrificar la competitividad en aras de la ideología, especialmente en la adopción de IA generativa. – Para los operativos del DSI: La integración de soluciones híbridas, donde una capa de gobernanza europea (a través de socios como Mistral AI) supervisa una infraestructura estadounidense, se convierte en la norma. – Para los usuarios profesionales: Esta estrategia garantiza el acceso a las herramientas más potentes del mercado mientras se benefician de garantías legales reforzadas sobre la localización de los datos.

La empresa francesa asesora a numerosas agencias gubernamentales en los Estados Unidos. Multiplica las alianzas con las Big Tech para ofrecer soluciones de IA denominadas soberanas. Entidades europeas operan estos servicios, pero utilizan la potencia de cálculo estadounidense.

Esta navegación entre dos orillas conlleva riesgos reputacionales. Capgemini anunció recientemente la venta de su filial Capgemini Government Solutions en los Estados Unidos.

Este retiro se produce después de críticas sobre sus contratos con las autoridades migratorias estadounidenses (ICE). Esto ilustra la dificultad de mantener una neutralidad técnica en un clima de tensiones geopolíticas.