
Un nuevo lugar cultural enriquece la oferta de ocio en Ginebra. El Museum of Illusions Ginebra abrió sus puertas el 11 de abril de 2026, en el corazón de Rues Basses, atrayendo a curiosos, familias y turistas en busca de experiencias originales.
Este concepto, nacido en Croacia y replicado en varias grandes ciudades alrededor del mundo, se basa en un principio simple: engañar los sentidos para comprender mejor los mecanismos de la percepción. En Ginebra, el museo ofrece un recorrido inmersivo de unas cuarenta instalaciones interactivas, combinando ilusiones ópticas, juegos de espejos y experiencias sensoriales.
Entre las atracciones más destacadas, el túnel vortex – un cilindro giratorio que da la sensación de perder el equilibrio – es un gran éxito. Otro imperdible: la famosa silla de Beuchet, que juega con las perspectivas y da la ilusión de cambiar de tamaño. Los visitantes también pueden moverse en habitaciones invertidas o deformadas, donde los puntos de referencia habituales desaparecen.
A diferencia de las instituciones muséales tradicionales, aquí se permite – e incluso se recomienda – tocar, probar y fotografiar. «La idea es hacer la ciencia accesible para todos, a través del juego y la sorpresa», explican los responsables del sitio. Por lo tanto, el lugar apuesta por un enfoque educativo lúdico, a medio camino entre una exposición científica y un parque de atracciones cubierto.
Situado en varios cientos de metros cuadrados, el museo se dirige a un público amplio. La visita, con una duración promedio de una hora, atrae tanto a niños como a adultos. Su aspecto visual e interactivo lo convierte también en un espacio popular para las redes sociales, donde los visitantes comparten fotos y videos espectaculares.
Con esta apertura, Ginebra confirma su interés por formatos culturales innovadores, capaces de renovar la experiencia museística. En un contexto en el que las instituciones buscan atraer a un público más amplio, el Museo de las Ilusiones se posiciona como un ejemplo de esta evolución, combinando conocimiento y entretenimiento.
Queda por ver si este éxito anunciado perdurará en el tiempo. Pero una cosa es segura: apenas inaugurado, el lugar ya está mareando – en el sentido literal y figurado.






