Dinámicas de inversión contrastantes en ASEAN
Hans Vriens comenzó señalando la heterogeneidad de los flujos de inversión dentro de la ASEAN. Algunos países claramente destacan. Malasia, por ejemplo, atrae inversiones extranjeras directas (IED) diversificadas y en crecimiento, mientras que Singapur sigue siendo el principal destino de capitales en la región. Sin embargo, ambos países compiten directamente, especialmente debido a una significativa diferencia en costos, con Malasia ofreciendo condiciones mucho más competitivas.
Por otro lado, Vietnam sigue registrando niveles de IED particularmente altos, especialmente en los sectores de la industria y la construcción. En contraste, Tailandia está atravesando un período más difícil, marcado por una persistente inestabilidad política y una fuerte vulnerabilidad energética, que ya ha provocado un notable aumento en el precio de la energía.
Un choque geopolítico con repercusiones duraderas
El estallido de la guerra en Irán ha trastornado profundamente los equilibrios energéticos mundiales. La península arábiga, principal proveedor de petróleo para el sudeste asiático, ahora enfrenta dificultades de suministro. Según Hans Vriens, el conflicto podría prolongarse sin garantía de estabilización, incluso en caso de un resultado favorable para Estados Unidos.
En este contexto, los países de la ASEAN se ven obligados a repensar sus estrategias energéticas. Vietnam se encuentra entre las economías más expuestas a estos cambios.
Vietnam: entre vulnerabilidad energética y ajustes rápidos
Samuel Pursch destacó la principal debilidad de Vietnam: su gran dependencia de las importaciones de petróleo, principalmente del Medio Oriente. Una dependencia que contrasta con una estabilidad política considerada superior a la de algunos vecinos, como Tailandia.
Frente a la crisis, los precios del combustible han fluctuado fuertemente, con un aumento inicial del 52 %, antes de estabilizarse alrededor del 30 %. Inicialmente, las autoridades movilizaron el fondo de estabilización de precios del petróleo, sin éxito sostenible. Finalmente, la reducción de impuestos ambientales sobre la gasolina logró contener la inflación.
Aunque el gobierno se muestra relativamente confiado a corto plazo, especialmente hasta finales de abril, las perspectivas para mayo y junio siguen siendo inciertas. En este contexto, China está emergiendo gradualmente como un socio energético clave, multiplicando las iniciativas diplomáticas para fortalecer su posición en la región.
El sector aéreo también aparece como uno de los más afectados, con algunas compañías ya habiendo reducido el número de vuelos.
Además, el aumento de los costos del diesel representa un riesgo directo para el sector de la construcción, pilar del crecimiento económico vietnamita junto con la industria. Una presión prolongada sobre los precios podría llevar a la suspensión de numerosos proyectos de infraestructura.
Un nuevo gobierno frente a desafíos económicos
Más allá de los desafíos energéticos, los participantes también discutieron las recientes evoluciones políticas en Vietnam. La nueva Asamblea Nacional se distingue por una renovación generacional marcada: la mayoría de sus miembros nacieron después de 1970, con menos exposición a la influencia soviética y una apertura más pronunciada a nivel internacional.
El perfil de los tomadores de decisiones también está evolucionando. Los tecnócratas (abogados, médicos, altos funcionarios o actores del sector privado) ocupan ahora un lugar más importante, en detrimento de las figuras históricas del partido. Esta transformación podría favorecer una gestión más pragmática de los desafíos económicos.
El nuevo panorama político gira en torno a figuras clave para el mandato 2026-2031. Trong, secretario general del Partido, fue recientemente elegido presidente, consolidando así su influencia. Aunque la función sigue siendo en gran parte honorífica, conserva un fuerte peso simbólico y diplomático.
El Primer Ministro, Hoang, también encarna esta nueva generación. Formado en Japón e influenciado por un enfoque económico más liberal, anteriormente dirigió el Banco Central entre 2016 y 2020.
Sin embargo, Samuel Pursch advirtió sobre un posible exceso de voluntarismo económico. Según él, dar prioridad a un objetivo de crecimiento del 10 % podría acentuar las presiones inflacionarias en un contexto ya debilitado por las tensiones energéticas globales.







