Publicado el 20 de abril de 2026 a las 10:57
La repentina desaparición de Nadia Farès conmociona al cine francés. A los 57 años, la actriz deja un gran vacío, tanto por su talento como por los fuertes lazos que mantenía. También deja atrás a dos hijas. Uno de los homenajes que destaca es el de Guillaume Canet, profundamente afectado por la pérdida de Nathalie Baye, comparte recuerdos íntimos y revela un detalle inquietante sobre sus últimas conversaciones.
Una desaparición repentina que conmociona al mundo del cine.
El drama se desarrolló unos días antes del anuncio oficial. El 11 de abril de 2026, Nadia Farès sufrió un desmayo en una piscina en París. Rápidamente, testigos la sacaron del agua y luego intervinieron los servicios de emergencia. Luego, los bomberos la reanimaron en el lugar antes de trasladarla al hospital La Pitié-Salpêtrière. Los médicos la colocaron en coma inducido, ya que su estado seguía siendo crítico. A pesar de los esfuerzos, la situación empeoró. Finalmente, falleció el 17 de abril a causa de un paro cardíaco. Su familia anunció la noticia con emoción, desencadenando una conmoción en el mundo artístico.
Rápidamente, las reacciones llegaron en masa. De hecho, Nadia Farès había dejado una marca en varias generaciones gracias a roles destacados en el cine y la televisión. Su carrera despegó especialmente con «Les rivières pourpres», que la dio a conocer al gran público. Luego, continuó con numerosos proyectos y colaboraciones con artistas reconocidos. Así, construyó una filmografía sólida durante más de treinta años. Además, su personalidad cálida dejó un recuerdo duradero en sus compañeros. Por lo tanto, varias figuras del cine honran su memoria. Todos hablan de una mujer comprometida, generosa y profundamente humana.
Guillaume Canet, un homenaje íntimo y conmovedor.
Entre los testimonios, el de Guillaume Canet se destaca por su sinceridad. En Instagram, confiesa: «Debíamos habernos visto estos días. Me cuesta tanto creer que ya no sucederá nunca más.» A través de estas palabras sencillas, expresa un profundo shock. De hecho, este encuentro planeado hace que la desaparición sea aún más brutal. Además, habla de su complicidad con ternura. Habla de «conversaciones magníficas», «risas locas» y «consejos valiosos». Así, dibuja el retrato de una amiga cercana, presente en los momentos importantes de su vida. Sin embargo, un detalle sorprende especialmente en su mensaje. Guillaume Canet revela que Nadia Farès influía en sus películas a través de sus listas de música. Escribe: «Tus listas de música han alimentado muchas de mis películas». Esta confesión destaca una contribución artística discreta pero significativa. Por lo tanto, su huella trasciende sus roles en la pantalla. Por último, concluye con emoción: «Te guardaré por siempre en mi corazón». Esta declaración íntima ilustra la profundidad de su vínculo. También resalta el impacto duradero de la actriz en aquellos que la conocieron.




