El llamado a propuestas de AlmaSADI tiene como objetivo otorgar una capacidad de 700 MW de sistemas de almacenamiento de energía con baterías (BESS, por sus siglas en inglés). Sin embargo, el operador mayorista del mercado eléctrico de Argentina, CAMMESA, aclaró que la capacidad total asignada en los nodos se acerca a 1,000 MW, lo que permite la competencia no solo dentro de regiones, sino también entre ellas. Además, las ubicaciones de los proyectos difieren según la criticidad del sistema, con algunos nodos ofreciendo ventajas sobre otros.
La licitación de almacenamiento de baterías AlmaSADI en Argentina introduce una serie de diferencias en comparación con AlmaGBA, la subasta de almacenamiento anterior. El cambio más notable es la instalación de sistemas de almacenamiento de energía con baterías en múltiples nodos de la red eléctrica nacional, definidos según las necesidades operativas del sistema, en lugar de concentrar los proyectos en un área única como ocurrió en 2025.
Durante el evento FES Argentina – Renovables & Almacenamiento, representantes del Administrador del Mercado Mayorista de Electricidad (CAMMESA) y el gobierno nacional explicaron las características particulares que las empresas interesadas en la licitación deben tener en cuenta.
«El objetivo de AlmaSADI es 700 MW, pero si observamos las cuotas asignadas por región, el total es prácticamente 1,000 MW», explicó Gustavo Báez, Jefe de Energías Renovables de CAMMESA, durante su participación en la reunión organizada por Future Energy Summit (FES).
«En otras palabras, se espera la competencia no solo dentro de regiones, sino también entre regiones. La expectativa es que esto sea un mecanismo competitivo y que los precios vuelvan a ser favorables, como lo fueron en AlmaGBA», agregó.
El mapa de nodos definido para la licitación incluye una amplia gama de puntos de conexión distribuidos principalmente a lo largo de las redes de 132 kV y 220 kV, ubicados en provincias como Córdoba, San Luis, Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Mendoza, San Juan, Chaco, Corrientes, Misiones, Salta, Tucumán, Santiago del Estero y La Rioja.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que cada ubicación tiene límites de capacidad técnica por nodo, zona y región, definidos en base a estudios operativos del sistema eléctrico nacional.
Otra característica central del esquema es la clasificación de nodos según su nivel de criticidad dentro del sistema eléctrico, introduciendo incentivos dirigidos a orientar la inversión hacia ubicaciones estratégicas específicas.
En este sentido, el diseño distingue nodos violeta, rojo y amarillo, definidos en base al análisis de CAMMESA sobre las necesidades operativas del sistema de energía.
«Los nodos violeta son aquellos con un impacto muy alto, donde la Secretaría de Energía considera necesario que se instalen proyectos», explicaron funcionarios de la autoridad nacional de energía de Argentina.
Sin embargo, no se garantizan premios en nodos violeta, ya que los proyectos aún deben competir dentro del proceso de licitación debido a los límites de capacidad por zona. Sin embargo, para fomentar el desarrollo en estas ubicaciones estratégicas, el mecanismo incorpora una ventaja en la fórmula de evaluación económica.
«Esos nodos violeta reciben un beneficio de USD 750 en la evaluación. Además, las empresas interesadas podrán solicitar nuevos nodos más allá de los ya listados y mapeados», agregaron funcionarios de la Secretaría de Energía.
Báez se refirió a este mecanismo como un factor de desempate que favorece a los proyectos ubicados en estas áreas.
El diseño de AlmaSADI también introduce cambios clave en comparación con la licitación de AlmaGBA, que sirvió como precedente para el desarrollo de almacenamiento de energía en el país:
– CAMMESA actuará como el comprador de energía, ya que el objetivo del proceso es contratar servicios que contribuyan a la operación integrada del sistema eléctrico. – El nuevo modelo amplía el alcance de los servicios que los sistemas de almacenamiento premiados deben proporcionar, incluyendo capacidad de potencia disponible y servicios de regulación de frecuencia.
«Algunos aspectos se han mejorado en comparación con AlmaGBA. El proceso se vuelve más sofisticado y avanza hacia desbloquear un mayor potencial para el almacenamiento de energía», dijo Báez durante la discusión destacada, «Desafíos del mercado para el desarrollo de energía eólica, solar y almacenamiento en Argentina».
Contratos, inversión y plazos de licitación Se espera que la licitación de AlmaSADI movilice alrededor de USD 700 millones en inversión para el desarrollo de proyectos de sistemas de almacenamiento de energía con baterías independientes distribuidos en diferentes regiones de Argentina.
Los proyectos premiados tendrán contratos de hasta 15 años, con CAMMESA actuando como comprador de energía y un esquema de remuneración centrado principalmente en la disponibilidad de capacidad para el sistema eléctrico.
El proceso de licitación tendrá lugar en menos de cuatro meses. La presentación de ofertas técnicas y administrativas (Sobre A) está programada para el 8 de mayo, con evaluación hasta el 21 de mayo y la publicación de resultados el 28 de mayo.
Posteriormente, se abrirán las ofertas económicas (Sobre B) el 5 de junio, mientras que la adjudicación final está programada para el 19 de junio. La firma de contratos comenzará el 25 de junio de 2026.
En cuanto a los plazos operativos, se ha establecido el 1 de enero de 2027 como la fecha objetivo para el inicio del cómputo contractual, mientras que el 31 de diciembre de 2029 ha sido fijado como el plazo límite para la operación comercial de los proyectos premiados.





