Inicio Espectáculos Imported Article – 2026-04-24 04:31:14

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Feux d’artifice et volumen excesivo. «Nos sentimos como en una discoteca al aire libre», cuenta el alcalde Fabrice Prudhon. El sábado por la noche, el alcalde de Châtenoy-en-Bresse fue contactado por los residentes de la sala de fiestas a través del teléfono de emergencia municipal. Ellos se quejaban de desbordamientos.

Acompañado por su adjunto encargado de la tranquilidad pública y la gendarmería a la que acababa de llamar, se dirige al lugar. «Nos reunimos con los organizadores, quienes nos explicaron la situación», explica. El volumen se redujo, los fuegos artificiales, prohibidos, cesaron. Y se comprometieron a otra cosa: limpiar los alrededores de la sala de fiestas donde había basura.

Al día siguiente, el alcalde se dirige a la sala de fiestas para constatar que la limpieza se había realizado. Y así fue. «A la 1:30 a. m., la música cesó como se indica en el contrato que firma el arrendatario», aclara. Pero lo ocurrido el sábado por la noche servirá de jurisprudencia en cierto modo. «Vamos a revisar el reglamento interno de alquiler de la sala. Probablemente vamos a sistematizar el uso del limitador de ruido», confiesa. Un dispositivo adquirido durante el mandato anterior. De hecho, el municipio está preparando un plan más amplio de tranquilidad pública. Es uno de los proyectos que se llevó a cabo durante la campaña electoral.

Presente el sábado por la noche, la gendarmería multó al arrendatario de la sala por disturbios nocturnos y uso de fuegos artificiales (multas entre 68 y 1,500 euros).