El déficit de inversión en infraestructuras en España ha sido reconocido por el Ministerio de Transporte y confirmado por diversos informes. Según el Instituto de Estudios Económicos (IEE), entre 2019 y 2024, coincidiendo con la llegada de Pedro Sánchez al gobierno, el déficit promedio anual de inversión en infraestructura (tanto pública como privada) se sitúa en 19 mil millones de euros.
Según el tanque de pensamiento de la asociación de empleadores CEOE, este déficit es más evidente en el sector público, ya que la inversión gubernamental representa el 2.7% del PIB, una de las ratios más bajas en Europa. La media de la Unión Europea se sitúa en el 3.4% del PIB. En términos económicos, el menor esfuerzo de inversión por parte de las administraciones públicas resulta en un déficit promedio aproximado de 10.5 mil millones de euros por año, una cifra que ha alcanzado valores aún más altos en los últimos años, según el IEE.
En 2024, la inversión en infraestructuras públicas se situaba en alrededor de 13 mil millones de euros, una cifra aún muy por debajo de los picos alcanzados en la década anterior. El IEE añade que la debilidad en la inversión es especialmente significativa cuando se compara con la evolución de la economía española en su conjunto: en 2024, el PIB estaba aproximadamente un 23% por encima del nivel registrado en 2012, mientras que la inversión en infraestructuras seguía siendo un 13% inferior a la de ese mismo año. Este contraste destaca que, durante el proceso de recuperación económica, la inversión en infraestructuras no ha recuperado la prominencia que tenía en etapas anteriores.







