El ayuntamiento de Cáceres quiere convertirse en Capital Europea de la Cultura en 2031, un reconocimiento otorgado cada año por la Unión Europea para resaltar la riqueza cultural del continente.
En total, nueve ciudades compiten para representar a España en esta edición. Entre ellas se encuentran Burgos, Granada, Jerez de la Frontera, Las Palmas de Gran Canaria, Oviedo, Mallorca, Potries y Toledo.
Está previsto que este mes se elabore una lista corta de candidatos, con la decisión final que se anunciará en diciembre.
La iniciativa de las Capitales Europeas de la Cultura se lanzó en 1985 por iniciativa de la Comisión Europea y desde entonces más de 60 ciudades han recibido el honor.
En España, ciudades como Madrid en 1992, Santiago de Compostela en 2000, Salamanca en 2002 y San Sebastián en 2016 han sido reconocidas.
La ciudad elegida organizará un amplio programa cultural a lo largo de 2031 con actividades artísticas, proyectos internacionales y eventos dirigidos a impulsar la vida cultural y el desarrollo económico local.
Para Cáceres, cuyo casco antiguo medieval, la Ciudad Vieja de Cáceres, es Patrimonio de la Humanidad, la nominación también es una oportunidad para proyectar su patrimonio e historia al resto de Europa.
Más allá de sus murallas, palacios y plazas históricas, la ciudad también tiene muchas historias y tradiciones curiosas. Aquí hay cinco de las más destacadas que ayudan a comprender el carácter y la memoria de Cáceres.
1. Cáceres, un gran escenario para series de televisión internacionales El casco histórico de Cáceres, declarado Patrimonio de la Humanidad hace 40 años, se ha convertido en un gran plató de cine en los últimos años. Sus calles medievales y palacios renacentistas se han utilizado para recrear escenas de diferentes épocas y ciudades europeas, atrayendo a compañías de producción internacionales.
Series como ‘La Catedral del Mar’, la popular ‘Juego de Tronos’ y ‘La Casa del Dragón’ han utilizado la ciudad de Extremadura como telón de fondo. Para este propósito, algunas áreas del centro monumental fueron transformadas con escenarios y accesorios que permitieron recrear desde Verona del siglo XVI hasta la iglesia gótica de Santa María del Mar.
Una de sus grandes joyas ocultas es la cisterna del siglo XII, una estructura que todavía funciona hoy en día y sigue recolectando la lluvia que cae en el patio renacentista que la cubre. Es una de las más grandes de su época, de ahí su esplendor, realzado por la luz dorada que cae desde el cenit hacia las cinco naves compuestas por arcos de herradura.
2. La escultura a la que hay que besar los pies para encontrar pareja Fuera de la concatedral de Santa María se encuentra una estatua de San Pedro de Alcántara que esconde dos curiosidades poco conocidas. La escultura fue realizada por el artista extremeño Enrique Pérez Comendador y, según la leyenda, en realidad es un autorretrato del propio escultor.
La tradición popular también atribuye propiedades singulares a la estatua: tocar o besar sus pies ayudaría a encontrar pareja o casarse con la persona amada. Tal es la fama de la creencia que hoy en día los pies de la figura están visiblemente desgastados por el paso de miles de visitantes.
3. El callejón con una pared hecha de huesos El callejón de Don Álvaro, en el corazón del casco histórico de Cáceres, puede parecer a simple vista solo otro pasadizo medieval estrecho. Sin embargo, una de sus paredes esconde una historia tan sorprendente como perturbadora.
Según la tradición local, restos óseos mezclados con otros materiales de antiguos cementerios ubicados junto a iglesias cercanas fueron utilizados durante su construcción. Se dice que se pueden ver algunos fragmentos en la pared, lo que ha convertido este rincón en una de las curiosidades más llamativas de la ciudad.
4. La plaza que fue bombardeada por aviones soviéticos El empedrado de la Plaza de Santa María conserva una huella del pasado reciente de la ciudad. Durante la Guerra Civil Española, en 1937, un bombardeo dañó parte del empedrado de este espacio situado frente a la concatedral.
Después del ataque, el suelo tuvo que ser reparado, dejando dos áreas claramente diferenciadas entre el empedrado original y el colocado más tarde. Con el tiempo, también surgió una leyenda popular que atribuye la protección del lugar durante ese episodio a la Virgen de la Montaña, patrona de la ciudad.
5. La leyenda de ‘La Casa del Mono’ En la ladera de Aldana se encuentra la casa de la familia Espadero-Pizarro, conocida popularmente como ‘la Casa del Mono’, una construcción del siglo XV. El edificio está vinculado a una antigua leyenda que forma parte del imaginario popular de Cáceres.
La historia cuenta que un mercader regaló a su esposa un mono que adquirió durante uno de sus viajes. El animal fue tratado durante años como un miembro de la familia, hasta que el nacimiento de un hijo provocó los celos del primate.
Según la tradición, se dice que el mono supuestamente arrojó al bebé por la ventana, lo que llevó al dueño a castigarlo encadenándolo hasta su muerte. En la fachada del edificio se pueden ver tres gargolas, que, según la tradición, representan al mono, al hombre y a la mujer con el niño.
6. Museo de Arte Contemporáneo Helga de Alvear Por último, pero no menos importante, una visita artística siempre es recomendada, y Cáceres cuenta con uno de los museos de arte contemporáneo más modernos de la zona, el Museo Helga de Alvear.
El galardonado estudio de diseño, Tuñón Arquitectos, creó el edificio, que abrió sus puertas en 2021. Fue un diseño a medida para albergar la Colección Helga de Alvear.
Este edificio sirvió como extensión de lo que anteriormente se conocía como el Centro de Artes Visuales Helga de Alvear, que abrió en 2010.
Helga de Alvear, nacida en 1936, cuyo apellido de soltera era Helga Müller Schützel, fue educada en varias escuelas de Europa; el Colegio Salem, a orillas del lago Constanza, y más tarde en Lausana, Ginebra y Londres, donde pasó un año ampliando sus conocimientos.
En 1957, a la edad de 21 años, viajó a España con el objetivo de aprender español y profundizar en su conocimiento de la cultura hispánica a través de la Universidad Complutense de Madrid. Fue allí donde conoció al arquitecto Jaime de Alvear, con quien se casó. Estableciéndose en Madrid, la pareja tuvo tres hijas: María, Ana y Patricia. Falleció en Madrid el 2 de febrero de 2025, a la edad de 88 años.
El museo hereda su nombre de la galerista alemana y coleccionista de arte del mismo nombre, Helga de Alvear, que recibió numerosos premios por su trabajo, como la Medalla de Extremadura y la Medalla de Oro al Mérito en Bellas Artes.
Entonces, no dudes, el Museo de Arte Contemporáneo Helga de Alvear es tanto una atracción artística como arquitectónica que no deja indiferente a nadie.






