Desde el comienzo de la entrevista, Noah Kahan vuelve a sumergirse en sus primeros recuerdos musicales, que relaciona con momentos compartidos en familia. Cuenta cómo de niño tocaba la guitarra con su padre en la cocina, con una vieja Alvarez cuyas cuerdas nunca se cambiaron. Esta guitarra, difícil de tocar, le dejó recuerdos dolorosos y preciosos, símbolos de su pasión naciente por la música. También menciona la importancia de los Beatles, escuchados constantemente en casa, y cómo la música siempre ha sido un fuerte vínculo entre los miembros de su familia. Entre las canciones que marcaron esa época, menciona «Father and Son» de Cat Stevens, una canción que tuvo la oportunidad de tocar a dúo con su padre en un concierto en una casa de retiro, un recuerdo conmovedor y conmovedor.
Influencias fundacionales: de Cat Stevens a Bon Iver, la revelación folk
A lo largo de la entrevista, Noah Kahan vuelve sobre los artistas que han dado forma a su universo musical. Explica que Bon Iver fue una verdadera revelación para él, especialmente gracias al álbum «For Emma, Forever Ago». Por primera vez, sintió que un artista le estaba hablando directamente, que las letras resonaban con su propia historia. Este descubrimiento cambió su forma de escuchar y concebir la música, alentándolo a priorizar la autenticidad y la simplicidad. Según él, Bon Iver permitió a toda una generación de artistas expresarse sin artificios, destacando la voz y la emoción cruda, lejos de las grandes producciones. Este enfoque minimalista, centrado en lo esencial, ha influido profundamente en su propia escritura y en su forma de abordar la escena folk contemporánea.
La emoción como motor: la música, una experiencia casi mágica
Para Noah Kahan, la música es ante todo una cuestión de emoción. Confiesa a Waxx que cada escucha es una experiencia intensa, casi terapéutica, que le permite conectar con sus propios sentimientos y los de los demás. Compara la música con una «poción mágica», capaz de transportarlo y ayudarlo a expresar lo que siente. Entre las canciones que más le han tocado, menciona «The Curse» de Josh Ritter, una canción que cuenta una historia de amor singular y conmovedora, y que lo ha marcado profundamente por su belleza y sensibilidad. Esta búsqueda de emoción guía cada una de sus composiciones y alimenta su relación con el escenario y el público.
«The Great Divide»: arrepentimientos, esperanzas y confidencias en acústico
Noah Kahan aprovechó su paso por Foudre para presentar de forma acústica su nuevo sencillo «The Great Divide», lanzado el 30 de enero de 2026. Explica que esta canción surgió de una reflexión sobre su infancia, sus amistades perdidas y las cosas que le hubiera gustado decir pero nunca se atrevió a expresar. Para él, «The Great Divide» es una exploración del arrepentimiento, pero también un mensaje de esperanza para el futuro, una forma de pasar página manteniendo en mente las lecciones del pasado. En directo, acompañado por Waxx en la guitarra, también interpretó una versión de «When my time comes» de Dawes, una canción que evoca la creatividad, el arte y la coexistencia de éxitos y fracasos.
Un artista en el corazón de la escena folk actual
A lo largo de la entrevista, Noah Kahan insiste en la importancia de la autenticidad y el compartir en su música. Habla sobre la escena folk actual, el regreso del rock y la necesidad de transmitir emociones verdaderas, sin artificios. Para él, la música es una forma de contarse a sí mismo, pero también de crear un vínculo con el público, compartiendo historias universales. Su paso por Foudre permitió descubrir a un artista introspectivo y generoso, que se nutre de sus recuerdos y emociones para ofrecer canciones sinceras y conmovedoras, al igual que «The Great Divide».





