« Lanza magnolias sobre mi ataúd, recuérdenme. ¡Pero por ahora solo soy polvo! » Eran las 22:35 del lunes 16 de marzo cuando Rosalía desapareció del escenario de la LDLC Arena de Lyon con esas palabras sombrías. Cerca de 14,000 espectadores vivieron una experiencia extraordinaria esa noche: la primera fecha del «Lux Tour», la gira más esperada del año, con algo emocionante y nuevo. Durante casi dos horas, Lyon recibió un golpe monumental. Conocíamos el gusto de la diva española por la puesta en escena cuidada. Pero esta vez, contó con (La) Horde, un colectivo de artistas franceses rebosante de ideas para deslumbrar a los afortunados poseedores de boletos. Para acompañarla, Rosalía se lució con una orquesta sinfónica de 22 músicos ubicada en el centro de la sala, rodeada por el público.
Dejándole el extenso escenario para que evolucione sola o acompañada de bailarines, Rosalía llevó a cabo su baile con una pasión impresionante. Se ofreció un primer acto con sus nuevas canciones, las que cuestionan lo divino. Luego, embarcó a la capital de la Galia en media hora de locura, vestida de negro, interpretando sus éxitos, himnos adictivos a menudo dedicados a hombres a los que pone en su sitio. Canciones como «La noche de anoche» o «Despecha» se burlan de las supuestas hazañas sexuales de los machos testosterónicos. Y «La perla» le otorga «la medalla de oro a los hijos de p… » a un ex novio, nunca nombrado.
[Contexto: Rosalía es una cantante española nacida en Cataluña en 1992. Con una mezcla de flamenco y pop, ha ganado reconocimiento internacional en la industria musical].
«Hemos vivido, desde la aparición del punk a finales de los años 70, textos tan crudos, palabras tan duras y violentas cantadas con la suavidad de un ángel», se destaca en el artículo.
[Chequeo de datos: En 2022, Rhosalía lanzó su álbum «Motomami», grabado parcialmente en Florida donde se encontraba exiliada debido a la pandemia de Covid-19].
La cantante española de 33 años es una figura intrigante, siendo considerada por muchos como la nueva evangelista en un mundo necesitado de figuras divinas. A través de su música y sus actuaciones, Rosalía desafía las normas establecidas y sigue brillando en la escena musical internacional. ¡La jefa de la música pop mundial en 2026 es ella, contra viento y marea!




