En 2022, Booba declaró la guerra a los influencers y a sus derivados. Si su principal objetivo era Magali Berdah, fundadora de la agencia Shaunaevents, el movimiento tuvo repercusiones concretas en todo un sector: muchos influencers vieron caer drásticamente sus ingresos, siendo cada vez más escasos los productos publicitarios.
Interrogado por Libération sobre las razones de esta lucha, el Duque de Boulogne fue directo: «Porque tengo impacto y cuento con seguidores en las redes, es mi misión denunciarlo. Ahora que he empezado, debo terminar. En principio, no conozco a estas personas. No me interesan, y sus programas me dan ganas de vomitar cada vez que los veo en la televisión. Cuanto más los encendía, más exploraba el mundo de mierda de los influencers. Descubrí el papel de su seudo-manager, Magali Berdah, la reina de la frivolidad. Me dio ganas de profundizar para entender. Comprender por qué miles de internautas los acusan de estafa». Los productos publicitarios disminuyeron considerablemente, cambiando así el estilo de vida de muchos influencers franceses como Kelly Hélard y Neymar.
Jazz y Laurent en la mira
Entre los numerosos objetivos del rapero se encuentra la pareja formada por Jazz y su esposo Laurent. Todo comenzó con un video viral que mostraba a este último al volante de un Bugatti Chiron, un detalle que Booba no pasó por alto. El que está en conflicto con Aya Nakamura multiplicó las burlas, comenzando por el físico de Jazz. En una foto de la joven madre de familia, escribió: «Me dicen al oído que Laurent y Jazz abandonaron Dubai. Habrían emigrado a un país vecino».
Más tarde, apuntó también a los pies de Jazz, no sin cierto cinismo: «En lugar de comprarle una Chiron, deberías haberle comprado un dedo del pie porque la hermana está muy muy mal, no va para nada bien. El tweet sobre los pies de Jazz casi 3000 RT es una locura LOL. ¡Como ha logrado esquivar las críticas tanto tiempo con un pie así es increíble! Menos mal que estoy aquí».
Giro en Dubái: Booba intensifica la controversia
El contexto geopolítico en torno a Dubái le dio a Booba una nueva oportunidad para sacar lo peor de sí. Mientras que influencers franceses instalados en el emirato clamaban por ser repatriados, el rapero publicó el sábado 21 de marzo un video suyo en plena actuación, cantando a bordo de un barco durante uno de sus días anteriores en Dubái.
Un mensaje ácido acompañó la publicación, apuntando directamente a Laurent, acusado por muchos seguidores de haberlos estafado: «Dubái nos echará de menos… ¿A dónde crees que irán a esconderse los influvoleurs, Laurent Billionaire y compañía? Mucha gente aún los está buscando». Un nuevo golpe que confirma que, para Booba, esta guerra contra los derivados de la influencia está lejos de terminar.







