Filtración revela campaña rusa para desacreditar a Milei a través de medios argentinos

En Argentina, los registros muestran al menos $283,100 gastados en contenido mediático, con pagos que oscilan entre $350 y $3,100 por artículo
Un grupo de espionaje vinculado a la inteligencia extranjera rusa financió la publicación de más de 250 artículos en al menos 23 medios digitales argentinos entre junio y octubre de 2024, con el objetivo de desacreditar al gobierno de Javier Milei, según una investigación basada en documentos filtrados realizada por un consorcio de medios internacionales.
Los archivos -76 documentos en ruso que suman un total de 1,431 páginas- fueron obtenidos por el medio sudafricano The Continent y compartidos con openDemocracy (Reino Unido), Dossier Center e iStories (Rusia), Forbidden Stories (Francia) y Filtraleaks (Argentina), entre otros. Detallan las operaciones de una estructura conocida como La Compañía, sucesora del Grupo Wagner vinculado al servicio de inteligencia extranjera de Rusia (SVR), en más de 30 países de África y Latinoamérica.
En Argentina, los registros muestran al menos $283,100 gastados en contenido mediático, con pagos que oscilan entre $350 y $3,100 por artículo. Otros $343,000 se destinaron a la recolección de inteligencia, trabajo de campo y otros gastos operativos. Según openDemocracy, Argentina fue el país en el que La Compañía invirtió más en propaganda durante agosto de 2024.
La campaña mezclaba historias reales y fabricadas para erosionar la imagen del gobierno, fomentar divisiones dentro de la coalición gobernante, apoyar a la oposición y avivar conflictos con países vecinos. Entre las historias plantadas estaba un informe falso que afirmaba que Milei había enviado un equipo de sabotaje para atacar un gasoducto en Chile. Muchos artículos carecían de firma o se publicaban bajo identidades ficticias con fotografías generadas por inteligencia artificial. Los líderes de la operación en Argentina fueron identificados como Lev Andriashvili e Irina Iakovenko, ambos ciudadanos rusos residentes en Buenos Aires.
La motivación principal parece haber sido la alineación de Milei con Estados Unidos y su apoyo a Ucrania después de asumir el cargo en diciembre de 2023, postura que incluyó invitar al presidente Volodymyr Zelensky a su investidura. Después de la asunción de Donald Trump en la Casa Blanca en enero de 2025, Argentina se distanció de Kiev y la campaña perdió su propósito.
Los editores de los medios mencionados en la filtración negaron cualquier participación y casi todos rechazaron haber recibido pagos. Sin embargo, dos fuentes dijeron a openDemocracy que habían recibido pagos, aunque por montos inferiores a los registrados en los documentos, a través de intermediarios que se presentaban como representantes de empresarios argentinos opuestos al gobierno.
Milei calificó el caso como de «gravedad institucional raramente vista en la historia» y prometió «ir hasta el final» para identificar a todos los involucrados. La Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) de Argentina dijo que había detectado la operación y la remitió a la justicia en octubre de 2025. La Embajada de Rusia en Buenos Aires rechazó las acusaciones, calificando la investigación como «material anti-ruso» y lamentando que «una vez más prevalezcan posiciones ideológicas sobre el sentido común». El canciller argentino Pablo Quirno respondió que el asunto «está siendo analizado por la justicia argentina».
Los documentos también revelan que La Compañía operaba simultáneamente en Bolivia para apoyar al entonces presidente Luis Arce y en Venezuela para mejorar la imagen de Nicolás Maduro después de las disputadas elecciones de julio de 2024.






