La temporada de limones en Tucumán, Argentina, está en marcha. Desde el terreno, Juan González Pita, COO de la importadora y exportadora Salix Fruits, informa de una campaña marcada por fuerzas contrastantes, por un lado, lluvias intensas; por otro lado, una buena formación de frutas y una fuerte demanda internacional.
Desde una perspectiva climática, la empresa señala que una primavera seca apoyó el desarrollo y la calidad de la fruta, pero las intensas precipitaciones en enero y marzo han causado estragos en los caminos internos de las fincas, complicando la logística y retrasando efectivamente las operaciones de cosecha.
Los productores argentinos de limones estiman que los volúmenes pueden no moverse durante al menos dos semanas, dependiendo de una mejora en el clima. Sin embargo, las perspectivas no son tan positivas como la industria esperaría, con pronósticos que sugieren más lluvias en los próximos días.
A pesar de estos obstáculos, la producción está recuperándose en comparación con el año pasado, asegurando una buena disponibilidad de frutas una vez que se reanude la cosecha.
«Estamos monitoreando de cerca la situación, pero en general la producción parece más fuerte que el año pasado, lo cual es alentador», dijo González Pita.
La demanda de limones argentinos es fuerte, pero la competencia también lo es.
Desde el lado comercial, las expectativas para la industria de limones en Argentina permanecen positivas.
Con una oferta limitada en Europa y Turquía, la demanda es sólida en los principales mercados, incluyendo Europa, Rusia, Ucrania y Reino Unido. Los productores esperan que los precios superen las temporadas anteriores, respaldados por una fuerte demanda en los mercados europeos y no pertenecientes a la UE.
La demanda industrial de limones argentinos también muestra mejores perspectivas que en la temporada anterior, pero hay otros factores a considerar en el escenario global que podrían complicar las previsiones.
Por ejemplo, Sudáfrica tiene más de 500,000 cajas de limones en camino a puertos del Medio Oriente, una cantidad que es 35 a 40 por ciento mayor de lo que el país suele enviar a esa región. Dado el conflicto armado que actualmente está interrumpiendo la logística en el área, algunas de estas frutas podrían ser redirigidas a destinos como el Reino Unido o Canadá.
«Este es un factor que no podemos ignorar», señaló González Pita. «Si la fruta sudafricana es redirigida, podría agregar presión a ciertos mercados. Nuestro papel es anticipar estos cambios y asegurar que nuestros clientes tengan claridad y opciones de suministro confiables».
Salix Fruits afirmó que seguirá monitoreando de cerca estos desarrollos, trabajando con los productores y compradores argentinos de limones para garantizar un suministro confiable y una comunicación transparente durante toda la temporada.
*Todas las imágenes cortesía de Salix Fruits.




