Berlín – No es tan fácil sobrevivir en el mundo de los ricos si no naciste con una cuchara de plata en la boca. Incluso después de 20 años al lado de un exitoso coach de negocios, Nelly tiene problemas para entender los códigos de sus amigas adineradas. Por ejemplo, ¿por qué se puede usar una piel de visón con zapatillas, pero no con un vestido de noche? ¿Por qué se puede lucir un collar de Cartier en el Festival de Bayreuth, pero en ningún caso en el teatro local?
Estas y otras preguntas transcendentales confunden a Nelly una y otra vez y le muestran que, a pesar de todos sus atributos externos, no encaja realmente. Así es cuando vienes de una taberna en lo más profundo de la provincia y no has aprendido ningún oficio. Como la única ama de casa en el club de las mamás adineradas, Nelly es «solo» una ama de casa, y además feliz con ello.
En su última novela, «Una de nosotros», la autora de bestsellers Amelie Fried cuenta una historia moderna de cenicienta. Una chica pobre pero muy hermosa conoce a un príncipe encantado que la lleva a un mundo de brillo donde el dinero no importa.
Una vida en formato XXL Tom complace casi todos los deseos a su esposa y a sus dos hijas, Cleo y Emma. Nelly puede centrarse en el hogar y la crianza de los niños, las niñas pueden asistir a costosas escuelas privadas y cuidar de sus alergias o psicosis. Es una vida en formato XXL que Nelly muestra de manera insistente en su videoblog «¡Esposa feliz, vida feliz!» para sus seguidoras.
Pero luego, la cursi historia de cenicienta se torna trágica. Debido a un accidente automovilístico, Tom queda incapacitado de un día para otro y se convierte en un caso de cuidados. Comienza una pesadilla para la familia.
El libro no es una novela social, pero sí una buena diversión La novela habla de la desigualdad social, la emancipación y los verdaderos valores que hacen que la vida sea plena. Las tres protagonistas femeninas, Nelly, Cleo y Emma, atraviesan cada una a su manera un proceso de autoconocimiento más o menos amargo, al final del cual, aunque son materialmente más pobres, están interiormente más ricas y más resistentes ante las crisis.
Aunque se abordan problemas sociales importantes como la brecha entre ricos y pobres, los peligros de las redes sociales o las criptomonedas, no se puede considerar una novela socialmente crítica. En general, está demasiado lleno de clichés, de forma muy obvia y de cuento de hadas. Aquellos que no se molesten por ello, disfrutarán de una buena lectura.




