Todos hemos experimentado esa cesta de frutas llena de plátanos hermosos y amarillos perfectos el día de la compra, pero irreconocibles cuarenta y ocho horas más tarde. Rayados, blandos, a menudo terminan siendo un postre improvisado o en la basura. Desde hace años, la pregunta sigue siendo la misma: ¿cómo evitar que esos plátanos se pongan negros a toda velocidad?
Sin embargo, la banana es una de las frutas más consumidas en el mundo, con más de 100 mil millones de unidades vendidas cada año. Sin embargo, gran parte se pierde en el camino: más del 60 % de los plátanos exportados nunca llegarían a un plato. Y en los hogares, la misma historia se repite, desde la cesta de frutas hasta el compost.
¿Por qué los plátanos se ponen negros tan rápido en la cocina?
Cuando un plátano madura, produce un gas natural, el etileno, que acelera su propia maduración y la de las frutas vecinas. Su pulpa también contiene una enzima, la polifenol oxidasa, que reacciona al contacto con el oxígeno cuando la fruta es cortada o golpeada. Es esta reacción química la que cambia el amarillo brillante a marrón oscuro en cuestión de horas.
Se puede ralentizar este proceso con simples gestos. Mantener los plátanos a temperatura ambiente, lejos de las manzanas, peras o aguacates, envolver el tallo para limitar la difusión de etileno, o colgarlos para evitar puntos de presión puede ganar algunos días. Pero para una fruta que permanece amarilla durante más de diez días adicionales, la respuesta ahora proviene de los laboratorios.
Un plátano que no se ennegrece gracias a la biotecnología CRISPR
Una empresa británica, Tropic Biosciences, ha desarrollado un plátano genéticamente modificado que se ennegrece mucho más lentamente. Su tecnología CRISPR actúa como un par de tijeras sobre el ADN: desactiva los genes vinculados a la producción de la enzima responsable del ennegrecimiento. El resultado es que la pulpa se ennegrece aproximadamente un 30 % menos en las primeras 24 horas tras pelarla, y permanece amarilla durante unas doce horas una vez cortada.
Los investigadores también han creado otra línea en la que la producción de etileno se reduce considerablemente. Estos frutos durarían más de diez días en comparación con un plátano común, lo que permitiría transportes más lentos, con menos refrigeración. En una cadena de suministro ya muy frágil, que pierde más del 60 %, el impacto en el desperdicio alimentario sería importante, con una reducción estimada de más del 25 % en las emisiones, equivalente a retirar aproximadamente dos millones de autos de las carreteras.
¿Cuándo llegará este plátano de alta tecnología a nuestros hogares?
Este plátano que no se ennegrece ha recibido luz verde en Filipinas, y luego una autorización de venta en América del Norte y América Latina. En Europa, el debate sobre las nuevas técnicas genómicas sigue abierto, lo que retrasa su llegada a los estantes franceses. Mientras tanto, envolver el tallo, alejar las demás frutas o mezclar los plátanos muy maduros en un smoothie o pan de plátano siguen siendo los gestos más simples.



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