Méline Lombardin, de 36 años, enfermera desde 2013, ejerció su profesión en el hospital público durante algunos años y luego se estableció como autónoma hace ocho años, lo que le brindaba cierta libertad. Pero la época del covid lo cambió todo. «Poco a poco, sentí la necesidad de un cambio», explica. «Estaba interesada en el campo de la estética, una actividad que me permite seguir cuidando a los demás». Investigando, descubrió un artículo sobre un instituto de tecnología estética fundado por dos enfermeras. «Fue una revelación para mí, me formé en varias especialidades y adquirí los aparatos para realizar estos tratamientos».
Piel irritada, deshidratada, grasa o propensa al acné
En su taller de la piel, Méline Lombardin ofrece tratamientos antiedad y otros destinados a pieles irritadas, deshidratadas, grasas o propensas al acné. Estos tratamientos se realizan con un aparato de plasma frío y otro que combina varias tecnologías: mesoterapia, crioterapia, radiofrecuencia y estimulación muscular. También se formó en depilación definitiva y equipó su instituto con un aparato láser y de electrólisis, una ley que permite a las enfermeras utilizar esta técnica.
Estos tratamientos están dirigidos a todo tipo de perfiles y edades. Se ofrece una consulta gratuita previa para identificar las necesidades de las clientas y prevenir posibles contraindicaciones.
Práctico
El taller de la piel, en 3 bis, rue du Guiriel, en Hennebont. Abierto de lunes a sábado, solo con cita previa: www.latelierdelapeau.fr o tel. 06 86 42 12 01.






