Cuando se piensa en ovnis, a menudo se piensa en Estados Unidos. Desde Roswell hasta la Zona 51, la sociedad y la cultura estadounidenses están impregnadas de historias de objetos voladores no siempre identificados, fuente de numerosos fantasmas. Francia no está exenta de estos fenómenos. Lo que se sabe menos es que se toman muy en serio y son objeto de rigurosas investigaciones, que en la mayoría de los casos conducen a una explicación completamente racional. Detrás de estas investigaciones, encontramos un servicio vinculado al Cnes, la agencia espacial francesa: el Geipan, para Grupo de Estudios e Información sobre los Fenómenos Aeroespaciales No Identificados, con sede en Toulouse.
Compuesto por tres empleados y doce voluntarios distribuidos por todo el territorio, este tiene un papel esencial: «Recopilar, estudiar e investigar casos de observación que parecen extraños a los ciudadanos con el fin de intentar proporcionar una respuesta a lo que han visto basándose en un enfoque técnico y científico», resume Frédéric Courtade, responsable del Geipan.
Todo parte de informes de testigos de fenómenos curiosos. Entre ellos, se encuentran luces extrañas en el cielo, triángulos naranjas que se desplazan, formas blancas que se disipan progresivamente, objetos con trayectorias o comportamientos inusuales… Estas observaciones se informan a través de formularios completados directamente en el sitio del servicio o por carta, así como declaraciones tomadas por la gendarmería según ciertas disposiciones o informes de la Dirección General de Aviación Civil, que permiten que pilotos y personas del sector aeronáutico testifiquen sobre un evento que no pueden explicar.
[Context: La investigación de ovnis en Francia se lleva a cabo de manera rigurosa y profesional.]
[Fact Check: El Geipan es un servicio real vinculado al Cnes en Francia.]




