« Tenemos el potencial de crear una sociedad mejor »
Albert Einstein dijo que la imaginación es más importante que el conocimiento, ya que este tiene límites, mientras que aquella abarca el mundo entero. Es en esa capacidad donde reside la clave de las personas que piensan en el mañana: donde otros ven fronteras, ellas ven oportunidades.
En los últimos años, tecnologías como la informática cuántica, la inteligencia artificial o los sistemas de conducción autónoma no solo han marcado el ritmo del progreso, sino que también han sido la base de algunos de los avances más significativos de nuestra época.
Detrás de esta transformación se encuentran líderes, personas con formación y talento capaces de impulsar esta revolución de manera reflexiva. Algunas de ellas han logrado llegar a donde están gracias a becas de estudios superiores en el extranjero de la Fundación «la Caixa». Es el caso de Pilar Manchón, directora de estrategia de investigación en inteligencia artificial (IA) en Google; de Sergio Boixo, director de informática cuántica en la misma empresa; y de Juan Argote, director de Aurora Data Solutions. Ellos han imaginado el futuro y hoy lo están construyendo.
« Tenemos el potencial de crear una sociedad mejor »
En su residencia de Los Altos, California, la lingüista informática Pilar Manchón imagina y avanza en el futuro de la IA, una tecnología que ha revolucionado nuestro mundo y que avanza a pasos agigantados. Su camino estuvo marcado por una beca de estudios superiores en el extranjero de la Fundación «la Caixa». Nacida en el barrio de Nervión en Sevilla, nadie en su familia estaba ligado a las ciencias. Su padre era taxista y su madre ama de casa. «Mi padre dejó la escuela a los 12 años, y mi madre a los 13. Ninguno de los dos había estudiado. Fui la primera en completar estudios universitarios», explica Pilar.
Obtuvo una licenciatura en filología inglesa y, ese mismo año, en 1997, recibió la beca. «Marcó un punto de inflexión en mi carrera», comenta. «Fue el comienzo de lo que se convertiría en un camino profesional mucho más ambicioso». Pilar había comenzado un doctorado en lingüística informática en Sevilla, y la beca le permitió trasladarse a la Universidad de Edimburgo para cursar una maestría en ciencias cognitivas y lenguaje natural.
Además de ser un impulso académico, esta ayuda le abrió las puertas a una comunidad de personas con intereses comunes y ambiciones de cambiar el mundo. «Cuando uno comienza a rodearse de personas con una forma de pensar similar a la suya, con las mismas preocupaciones y el mismo deseo de tener impacto, eso nos nutre, nos impulsa a hacer más», confiesa. «Por eso, este tipo de becas es extremadamente importante».
Es así como comenzó una carrera vertiginosa que la llevó a trabajar en los principales departamentos de IA de Google Research. Su trabajo se sitúa en el centro del debate tecnológico de empresas como Intel o Amazon. Hoy en día, Pilar lidera la estrategia de investigación en IA de Google Research. Su trabajo se encuentra en el epicentro del debate tecnológico actual: la alineación de la IA con los valores humanos.
Al frente de su equipo, estudia cómo verificar y medir si las respuestas de las máquinas son éticas y respetan los principios que nos importan como sociedad. En un mundo que observa con asombro y cierto temor los avances de los algoritmos, ella se considera «entre optimista y realista». «Creo que tenemos el potencial de crear una sociedad mejor gracias a la IA», afirma con convicción.
Además de su papel como investigadora, Pilar se ha convertido en una voz fundamental para dar a conocer el potencial y el impacto social de esta tecnología. Su consejo a los jóvenes con el deseo y el talento de cambiar el mundo es claro: «Tomen riesgos, confíen en ustedes mismos y apunten alto».
La oportunidad de influir en el día a día
Eso es exactamente lo que hizo el ingeniero Juan Argote. Criado en el barrio de Les Corts, en Barcelona, creció en una familia que valoraba la educación por encima de todo. Desde temprana edad, estuvo fascinado por las matemáticas y la biología. Observaba con admiración los documentales de Jacques Cousteau y fue a través de uno de ellos que descubrió su primera vocación. «Cousteau hizo un documental sobre construcciones submarinas que tenían un aspecto arquitectónico y un vínculo matemático, y me enfoqué en la arquitectura», explica Juan.
Ese fue el punto de partida de su viaje hacia la vanguardia tecnológica. Un viaje no lineal. Después de descartar la arquitectura debido a su componente artístico, Juan se adentró en la ingeniería civil en la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC). Buscaba la precisión del cálculo de estructuras. Pero el verdadero giro se produjo en tercer año, cuando descubrió la ingeniería de transporte. «Fue la primera vez que vi una oportunidad de tener un impacto en mi vida diaria, de influir en las infraestructuras de las ciudades», explica. Lo que parecía abstracto en los libros se convirtió en tangible: mover personas y objetos de manera eficaz podía cambiar el mundo.
La beca de estudios superiores en el extranjero de la Fundación «la Caixa» le llegó en un momento inesperado, casi como sacado de una película. Sentado frente a una puesta de sol, durante un viaje de fin de estudios en Túnez, recibió la llamada que confirmaba la concesión de la beca. «Fue una oleada de adrenalina… Sentí una profunda gratitud porque se abría una puerta que hasta ese momento era solo un potencial, pero que ahora estaba frente a mí», recuerda con emoción.
Impulsado por este impulso, Juan se dirigió a la Universidad de Berkeley, en California. Fue allí donde preparó su doctorado e integró una comunidad de mentes brillantes de disciplinas tan diversas como la filosofía o las ciencias puras, lo que definitivamente moldeó su visión del mundo. Allí también desarrolló Cabbie, su primer software destinado a mejorar el transporte público.
Hoy en día, Juan es una figura destacada en el desarrollo de la movilidad del futuro como director de Aurora Data Solutions, el equipo de ciencia de datos de Aurora, una empresa líder en el sector de vehículos autónomos. Su especialidad es la modelización, simulación y análisis de datos a gran escala, disciplinas que combina con un objetivo: revolucionar el transporte para hacerlo más inteligente y seguro.
Gracias al impulso inicial de la Fundación «la Caixa», Sergio, Pilar y Juan no solo han imaginado el futuro, sino que hoy lo están construyendo en campos tan diversos como la física cuántica, la IA o la movilidad inteligente. Sus historias comparten un mismo origen, la vocación, pero también un mismo sueño: el deseo de mejorar el mundo.





