En la industria automotriz, innovar ya no es suficiente: también es necesario proteger las ideas. En Stellantis, las patentes son el centro de esta estrategia. En 2025, el grupo se posicionó por tercer año consecutivo en el primer lugar del ranking de depósitos en Francia, con 1,294 patentes depositadas ante el INPI, lo que representa casi la mitad de las patentes mundiales del fabricante. «La mitad de las innovaciones que desarrollamos se someten a una patente, según su potencial para desembocar en una producción en serie», explica Anne Laliron, directora de innovación de Stellantis.
Esta actuación confirma el papel central de Francia en el ecosistema de innovación del grupo. Durante más de veinte años, Stellantis ha presentado más de 1,000 patentes al año, abarcando diversas tecnologías, desde electrónica y software hasta métodos de producción y diseño. En 2025, las 1,294 patentes depositadas abarcaron tres áreas principales: electrónica y software (desarrollo de arquitecturas electrónicas y sistemas de software para vehículos), motorización y recarga, y chasis y equipamientos, con nuevos diseños y tecnologías.
Cada una de estas patentes contribuye a asegurar las innovaciones, valorizar el saber hacer francés y fortalecer la competitividad industrial.
A diferencia de lo que se cree, no todas las patentes están destinadas a integrarse inmediatamente en los vehículos. Alrededor del 30% encuentra una aplicación directa, un porcentaje que aumenta con el tiempo. Las patentes también permiten monitorear la competencia y crear palancas estratégicas, ya sea a través de licencias o negociaciones tecnológicas.
La mayoría de las patentes proviene de I+D, pero la innovación también se manifiesta en la producción y el diseño, reflejando una cultura de innovación distribuida en todos los niveles de la empresa. Un enfoque que fomenta la creatividad y la agilidad, garantizando que cada idea capaz de marcar la diferencia esté protegida.
La estrategia de patentes de Stellantis se basa en un enfoque proactivo: la idea es proteger las innovaciones desde su concepción. Esto permite al fabricante asegurar sus tecnologías antes de su industrialización, de acuerdo con el principio de novedad absoluta, que otorga derecho al primer solicitante.
Esta estrategia se apoya en un ecosistema francés particularmente rico. Más de cuarenta asociaciones académicas, diez Open Labs y colaboraciones con organismos como el CEA apoyan la investigación y fomentan el desarrollo de proyectos disruptivos. Enriquecen los productos de marcas emblemáticas de Stellantis, como Alfa Romeo, Citroën, DS Automobiles, Opel o Peugeot.
Algunas innovaciones ilustran perfectamente el impacto de esta estrategia. Como el volante rectangular Hypersquare, destinado al futuro Peugeot 208 que se lanzará en 2027. En electrónica y software, 400 patentes anuales se centran en arquitectura electrónica, sistemas de infoentretenimiento, conectividad y asistencia para la conducción autónoma.
«Los robotaxis, hoy, ya son una realidad, con más de un millón de viajes al mes en China y Estados Unidos», destaca Anne Laliron. Stellantis está desarrollando sus plataformas «AV-ready», diseñadas para incorporar diversos sensores y software de conducción autónoma. Al mismo tiempo, el fabricante está explorando innovaciones disruptivas en el campo de las baterías, en colaboración con startups y socios como Tiamat, Factorial o Zeta Energy, con el objetivo de reducir costos, masa y dependencia de ciertos materiales.
Finalmente, otros proyectos, como el sistema Ibis, para Sistema de Batería Integrado Inteligente, muestran cómo Stellantis integra varias funciones en la batería misma (carga, inversor, gestión térmica) para ganar en rendimiento y modularidad. Estas iniciativas son ejemplos de la capacidad del grupo para transformar la investigación en soluciones industriales concretas y diferenciadoras.
Además de la protección legal, las patentes tienen para el grupo una dimensión cultural y estratégica. Valorizan el trabajo de los equipos mientras refuerzan el capital intangible de la empresa. También son una herramienta de negociación, un medio para asegurar la propiedad intelectual y un mecanismo para proteger el saber hacer francés.
Para Stellantis, cada patente refleja el compromiso del grupo de combinar la excelencia tecnológica, la agilidad y el espíritu emprendedor. En un sector en plena transformación, entre la electrificación, los software integrados y la conducción autónoma, esta capacidad de proteger, industrializar y valorizar la innovación sigue siendo un motor esencial de la competitividad y el rendimiento del fabricante.





