Beber agua tibia al despertar es una práctica de bienestar comúnmente practicada por algunas celebridades. Intrigada por esta tendencia, Sam Hopes, editora de fitness de Tom’s Guide y entrenadora deportiva, decidió probarla durante dos semanas para evaluar sus efectos.
Esta práctica tiene sus raíces en la medicina tradicional china. Se basa en la idea de que el agua tibia, consumida por la mañana, ayuda a «despertar» suavemente al cuerpo. A menudo se asocia con beneficios potenciales como una mejor digestión, un tránsito intestinal más suave o un sentimiento de equilibrio general.
Según Sam Hopes, esta rutina favorece principalmente la hidratación desde el despertar, proporciona una sensación de calor y puede establecer un momento de calma propicio para la plena conciencia. Fácil de implementar, se integra fácilmente en la rutina matutina.
Efectos fisiológicos aún inciertos
Desde un punto de vista científico, las pruebas siguen siendo limitadas. La hipótesis planteada es que el agua tibia podría relajar el sistema digestivo, estimular el peristaltismo y mejorar la circulación sanguínea hacia el intestino. Sin embargo, como señala Sam Hopes, los estudios disponibles son escasos y no permiten confirmar claramente estos efectos.
«Así, incluso si esto puede dar un impulso al sistema digestivo por la mañana, es importante seguir bebiendo agua durante todo el día para una hidratación óptima, independientemente de su temperatura», recuerda.
Una experiencia con resultados matizados
Durante 14 días, Sam Hopes tomó cada mañana un vaso de agua tibia, natural, para no sesgar las observaciones. «No siento ningún beneficio por ahora», escribe, especificando que ni su tránsito intestinal ni su digestión han sido modificados.
De hecho, esta costumbre no tuvo ningún efecto en su nivel de energía ni en su apetito. De hecho, mantuvo su café matutino, que considera indispensable.
«Al final, esto no ha cambiado nada en mi apetito, mi digestión ni mi tránsito, pero ha tenido un efecto positivo en mi estado de ánimo, y eso es lo importante. Disfruté experimentando, pero por ahora, prefiero mi café de la mañana», concluye.






