La historia
El profesor en la facultad de Ankara, Aziz (Tansu Bişer), recibe la «carta amarilla» que arbitrariamente le significa su despido. Cuando su esposa Derya (Özgü Namal), una famosa actriz en el teatro nacional, también la recibe, es un golpe devastador para la pareja. Ambos, condenados por sus ideas, se ven obligados a refugiarse en Estambul en casa de la madre de Aziz. El compromiso entre esta nueva precariedad y su compromiso político pondrá a prueba su matrimonio…
Nuestra opinión
Hace dos años, Ilker Çatak sorprendió con «La sala de profesores», mostrando su talento y el de la actriz Leonie Benesch en una película ágil y nerviosa, ambientada en un entorno escolar. Su nueva obra, recientemente galardonada con el Oso de Oro a la mejor película en la Berlinale, es igualmente intensa en su forma de abordar la censura, la lucha política llevada a cabo por artistas, y de manera inesperada, la resonancia que esto tiene en la pareja. Un dúo forzado al exilio, pero deseoso de continuar su lucha evitando hundirse más en la precariedad. A medida que la vida cotidiana los alcanza, los roles cambian y las posiciones de cada uno evolucionan hasta llegar a un punto sin retorno.
Una apuesta bastante inusual que introduce a la intimidad de estas figuras teatrales caídas en el anonimato, tratada con pasión. «Yellow Letters» se distingue de otras producciones al evitar caer en la trampa de la batalla perdida de antemano del David contra Goliat que representa la institución, para cuestionar la noción de artista y su relación con la política.
¿Qué es posible cambiar? ¿Hasta dónde se puede ser fiel a las convicciones? ¿Qué se debe sacrificar? ¿Cómo reinventarse ante la presión de los poderosos? Todas estas preguntas se abordan frontalmente… y se plantean al público, invitándolo a reflexionar sobre el lugar que hoy se le da a la libertad de expresión.
DRAMA (Alemania, Francia, Turquía, 2h08). Dirigida por Ilker Catak, con Özgü Namal, Tansu Bişer, Leyla Smyrna Cabas. Nota: 4/5.





