El sonido de las baquetas marca un nuevo ritmo para la Escuela de Música Intercomunal de Bassin Auterivain (EMILA). Con la inauguración de dos nuevas salas dedicadas a la batería y a la percusión, la EMILA marca un cambio en su organización a través de un marco rediseñado para las prácticas musicales. Situadas al lado de la escuela de música, estas dos nuevas salas estarán ubicadas en los antiguos locales de la DDE, en la plaza Saint-Roch en Auterive.
Se realizaron trabajos para mejorar las condiciones de aprendizaje de la música. Hasta ahora dispersas en siete sitios desde 2010, las clases de la EMILA, especialmente las de batería y percusión, se llevaban a cabo en un espacio estrecho y poco adecuado, cerca de la estación de tren de Cintegabelle. Ahora, los estudiantes se benefician de dos salas especialmente renovadas, con una acústica óptima y suficiente espacio para el trabajo pedagógico y ensayos en las mejores condiciones posibles.
Una logística simplificada y una nueva dinámica. La proximidad inmediata con los locales del centro comunitario, donde se imparten otras enseñanzas, así como un acceso facilitado para personas con movilidad reducida, transforma la vida diaria de familias y profesores. Los trayectos se acortan, los horarios se armonizan, y la escuela gana visibilidad en el corazón de Auterive. Esta centralización de actividades también permite fortalecer la cohesión y transversalidad entre los diferentes departamentos pedagógicos de la EMILA.
Con esta inauguración, la escuela de música confirma su voluntad de adaptar sus infraestructuras a las necesidades de sus estudiantes y profesores, al mismo tiempo que refuerza su arraigo territorial. Las nuevas salas de percusión son solo un primer paso hacia una escuela de música más moderna, inclusiva y eficiente.





