La novela inglesa Cumbres borrascosas (1847), de Emily Brontë, es muy popular y ha sido adaptada al cine y la televisión alrededor de quince veces, la mayoría de las veces con enfoques que tienden a romantizar la violencia del libro. Hurlevent, dirigida por Emerald Fennell y actualmente en cartelera, no es una excepción.
Considerado un clásico de la literatura y el último opus del romanticismo inglés, Cumbres borrascosas ha sido objeto de numerosas adaptaciones para televisión y cine, siendo la más reciente protagonizada por Jacob Elordi y Margot Robbie. La primera parte del libro narra la llegada de Heathcliff, un gitano de Liverpool, a la familia Earnshaw, y su trágico romance con su media hermana Cathy. La segunda parte cuenta la venganza de Heathcliff contra las dos familias que lo humillaron.
Esta frase del libro, dicha por Heathcliff sobre Isabella, la hermana de su rival a quien se casó con el único propósito de hacer sufrir a su rival, muestra la complejidad de los personajes y las relaciones en la novela.
Pero plasmar estos diálogos en la pantalla grande o chica puede llevar a una interpretación que suaviza la complejidad y profundidad de la historia original, alterando así la representación fiel de los personajes y sus motivaciones.
La parte oculta de la novela
Uno de los enfoques recurrentes de los directores es adaptar solo la primera parte de la novela, convirtiéndola en una historia de amor maldito donde se suavizan los caracteres de Cathy y Heathcliff para presentarlos como víctimas de un orden social y familiar, al estilo de parejas míticas como Romeo y Julieta. Sin embargo, la novela original es mucho más que una historia de amor, es un «gran romance metafísico», donde Emily Brontë explora la lucha y la caída de sus personajes ante el mal personificado por Heathcliff.
El «chico malo» de la landa
La violencia de Heathcliff está presente desde el principio en el libro, pero a menudo se suaviza en las adaptaciones cinematográficas. Por ejemplo, una escena en el libro muestra a Heathcliff recibiendo un poni, y cuando el pony comienza a cojear, exige que Hindley intercambie su poni por uno sano, utilizando su influencia sobre su padre para lograr su objetivo. Hindley reacciona lanzándole una piedra, un acto que se interpreta de manera diferente en las adaptaciones cinematográficas.
Los personajes representados en las adaptaciones no siempre reflejan fielmente los mismos conflictos y motivaciones que en la novela original, lo que puede llevar a una interpretación simplificada y distorsionada de la historia.
Piel negra, actor blanco
Otro aspecto que se ha pasado por alto sistemáticamente es el origen y el color de piel de Heathcliff. A pesar de que en la novela se menciona que Heathcliff no es blanco, la mayoría de las adaptaciones cinematográficas han presentado a actores blancos en el papel de Heathcliff, ignorando su origen roma y la importancia de este aspecto en la historia.
La invisibilización de personajes racializados en el cine no es algo novedoso, y la adaptación de 2026 fue la primera en abordar públicamente esta cuestión.
La cuestión del incesto
La sugerencia de que Heathcliff podría ser hijo biológico de Earnshaw y su relación con Cathy podrían implicar la presencia de incesto en la historia, aportando una nueva capa de complejidad a su relación. Esta posibilidad, contraria a una lectura romántica del libro, rara vez se aborda en las adaptaciones cinematográficas.
Una relación enfermiza
Si bien Heathcliff recibe un tratamiento de favor en muchas adaptaciones, lo mismo ocurre con Cathy, cuya violencia simbólica en la novela es en gran medida diluida en las representaciones cinematográficas. La complejidad y la oscuridad de la relación entre ambos personajes se ven simplificadas para hacerla más atractiva para el espectador, perdiendo así parte de la profundidad y significado original del libro.
Adaptaciones políticas
Al omitir la segunda parte de la novela y suavizar los personajes, las adaptaciones cinematográficas tienden a presentar una visión romantizada de la violencia, lo cual distorsiona la verdadera naturaleza de la historia y los personajes. La versión de 2026, al estilo de las «dark romances», profundiza en esta tendencia, eliminando gran parte del subtexto social de Heathcliff y trasladándolo a otro personaje.
La repetición de imágenes que venden la violencia como prueba de amor debe ser objeto de reflexión y cuestionamiento, ya que puede reforzar estereotipos de género y distorsionar la realidad de relaciones tóxicas y dañinas.





