Léonie Cassel sigue los pasos de su hermana Deva Cassel. Su hija ya no es desconocida para el gran público. En 2019, a la edad de 14 años, la hija de Monica Bellucci y Vincent Cassel hizo su debut como modelo al convertirse en la imagen de la fragancia Dolce Shine de Dolce & Gabbana. Desde entonces, todo ha ido en ascenso y ahora también es actriz además de modelo. La hemos visto en la serie italiana El Guepardo y pronto la veremos en la película «El Fantasma de la Ópera», donde compartirá escena con Romain Duris.
En febrero pasado, Deva Cassel se abrió en las páginas de Vanity Fair sobre su legado familiar. «Desde muy joven, mis padres nos enseñaron la diferencia entre el artista y la persona. Claro, eran famosos, pero para mí, solo estaban haciendo un trabajo que nos permitía vivir bien. Eso era lo normal para mí», explicaba.
Léonie Cassel oficialmente lanza su carrera como modelo con Vogue Italia. Después de Deva, es el turno de Léonie de entrar en el mundo del modelaje. Con seis años menos que su hermana, la joven de 15 años ha impresionado a todos al revelar su rostro en la portada de Vogue Italia. Y lo que es evidente es el gran parecido que tiene con su madre, Monica Bellucci. Madre e hija se han fotografiado juntas, lo que nos permite apreciar mejor esta similitud. En este número de Vogue Italia, también conocemos más sobre Léonie Cassel.
«Su madre, Monica Bellucci, siempre la ha llamado ‘el niño del amor’, pero hoy Léonie se ha convertido en una joven internacional que habla cinco idiomas y sueña con viajar», se puede leer. «Ir lejos sin ninguna barrera, regresar a Japón donde estuvo con unas amigas, conocer nuevos lugares, ganar independencia… Seguir la moda y la música como si sintiera en el fondo de ella el deseo de perseguir esa felicidad como si fuera una canción, sin perder la belleza de sus casi 16 años», continúa la revista.
Léonie Cassel se abre sobre su sensibilidad. Además de posar frente a la cámara de Vogue Italia, Léonie Cassel también ha accedido a contar un poco sobre sí misma. «Soy muy sensible, tal vez un poco demasiado. Recuerdo todo lo que siento y también lo que la gente me dice, ya sea bueno o malo», confiesa. Durante esta entrevista, la hermana de Deva Cassel también recuerda un dulce momento de su infancia. «Cuando era pequeña, me encantaba vestirme con la ropa de mi madre y ponerme sus tacones para sentirme como ella. Entre mis fotos favoritas, está la de nosotras dos maquillándonos juntas, a mi madre también le gusta eso», cuenta. Una bella complicidad madre e hija que los fotógrafos han sabido inmortalizar.






