Malgré una posición de farol rojo siempre delicada en Regional 1, Jarville demostró que tenía corazón. Al imponerse el fin de semana pasado de manera contundente frente a Golbey (4-1), los hombres del trío Engel-Rigole-Woittequand firmaron un segundo éxito lleno de esperanza y orgullo.
Había que esperar, pero la perseverancia finalmente dio sus frutos. Después de sorprender contra Villers en la tercera jornada (2-1), Jarville logró este domingo su segunda victoria de la temporada al vencer ampliamente a Golbey (4-1). Un marcador contundente que recompensa la dedicación de un grupo profundamente renovado durante el verano.
Con una plantilla juvenil e inexperta tras una ola masiva de salidas, el club presidido por Alain Rigole optó por el trabajo en las sombras. Bajo la dirección de Michel Engel, Antony Rigole y Clément Woittequand, los compañeros de Victor Colas nunca se rindieron, multiplicando los esfuerzos en los entrenamientos a pesar de la sucesión de derrotas.
Si la brecha en la clasificación con el primer no descendible sigue siendo considerable y la permanencia sigue pareciendo un milagro, esta actuación exitosa demuestra que el proyecto de reconstrucción está en buenas manos. Este merecido éxito insufla un nuevo aliento a un equipo que se niega a rendirse antes del final. Anthony Rigole lo confirma en el programa «100% Deporte».





