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Una irresponsabilidad sin nombre

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Unos 200 colegiales de Muret, cerca de Toulouse, se reunieron con el exjugador de fútbol Ouissem Belgacem el martes 7 de abril, quien vino a concienciar sobre la homofobia en el deporte. Una intervención organizada en un contexto marcado por las recientes polémicas en torno a la Liga de Fútbol Profesional.

Su llegada impactó profundamente en los jóvenes. Este martes 7 de abril, Ouissem Belgacem, exjugador del Toulouse FC, comprometido en la lucha contra las discriminaciones LGBTQIA+ en el deporte, intervino en el colegio Louisa-Paulin de Muret, cerca de Toulouse, para sensibilizar a los alumnos sobre la homofobia. Una iniciativa que surge unas semanas después de que la Liga de Fútbol Profesional abandonara el símbolo LGBTQIA+.

«Cerca de 200 alumnos asistieron a esta reunión, organizada después de un caso de acoso en el establecimiento. ‘El cuerpo docente quiso movilizarse y proponer una acción concreta de sensibilización. Fue en este marco que fui invitado’, explica Ouissem Belgacem. En el programa: intercambios con los alumnos, proyección de un fragmento de su película y luego actividad deportiva. Un enfoque integral, diseñado para fomentar el diálogo.

«Quise llevar un mensaje unificador. Las intervenciones en los medios son importantes, pero ir al encuentro de los jóvenes lo es aún más. Al principio, algunos estaban escépticos, pero rara vez tienen la oportunidad de expresarse tan libremente. Muy pronto, el ambiente evolucionó», se regocija.

Esta intervención se produce en un contexto tenso, marcado por la decisión de la Liga de Fútbol Profesional de abandonar el símbolo LGBTQIA+. Una decisión fuertemente criticada por el exjugador.

«Me parece patético. Es una irresponsabilidad sin nombre. Ya no tenía muchas expectativas de la Liga, pero aún así estaba sorprendido. Me pone furioso pensar que un joven gay pueda entrar en un vestuario y escuchar constantemente insultos. El deporte debería ser un espacio de igualdad, sin distinción de género o religión», lamenta.

A pesar del impacto de este tipo de intervenciones, Ouissem Belgacem insiste en la fragilidad de los mensajes transmitidos. «Hoy, los jóvenes escucharon un discurso positivo. Pero entre el entorno familiar, las redes sociales y otras influencias, todo puede ser cuestionado rápidamente, como vimos con la Liga», observa.

Para él, solo una movilización global puede producir efectos duraderos: «Se necesita un esfuerzo conjunto de todos los lugares de vida de los jóvenes: escuelas, clubes deportivos, estructuras educativas, para transmitir mensajes coherentes».

A través de estos encuentros, el exjugador explica que contribuye a la construcción de las mentalidades del mañana, brindando a los jóvenes las herramientas para pensar de manera diferente y cambiar las opiniones.