En agosto de 2024, ASSE desembolsó 10 millones de euros para fichar a Lucas Stassin de Westerlo, un récord en la historia del club, igualando a Loïs Diony. Dieciocho meses después, el delantero belga de 21 años se convirtió en el activo principal de los Verts, y su eventual venta este verano podría generar una plusvalía histórica para un club de la Ligue 2.
Los números hablan por sí solos: en dos temporadas con la camiseta verde, Stassin suma 21 goles en 56 partidos en todas las competiciones, con una ratio de 0,38 goles por partido, uno de los mejores de toda la competición en su posición. En esta temporada 2025-2026 en la Ligue 2, ha marcado 9 goles y dado 5 asistencias en 26 partidos a pesar de ser habitualmente suplente. Para poner en contexto estas actuaciones: Stassin supera en la Ligue 2 a la gran mayoría de los delanteros de la Ligue 1 en términos de eficacia ofensiva, y su contrato se extiende hasta 2028, lo que otorga a ASSE un excepcional poder de negociación frente a clubes interesados. Una trayectoria de valor sin igual en la historia reciente de los Verts Lo que hace fascinante el caso Stassin es la velocidad de revalorización del jugador. Contratado por 10 millones de euros, su valor en Transfermarkt cayó a 5 millones en diciembre de 2024 antes de dispararse a 18 millones en marzo de 2025, y luego a 27,7 millones según la evaluación del CIES (Centro Internacional de Estudios del Deporte), referencia mundial en estimaciones de jugadores. ASSE, consciente de este potencial, ha fijado oficialmente su precio de venta en al menos 20 millones según La Dernière Heure, el doble de su precio de compra. Pero en los pasillos del mercado de fichajes, algunos clubes ingleses y alemanes estarían dispuestos a ir más allá: el CSKA Moscú incluso habría hecho una oferta de 25 millones el verano pasado, rechazada rotundamente por la dirección de Saint-Étienne. La ecuación imposible: vender o construir? ASSE se enfrenta a un dilema estratégico poco común para un club de la Ligue 2. Mantener a Stassin es maximizar las posibilidades de ascender inmediatamente a la Ligue 1, ya que sin él, los Verts pierden su principal fuente de goles en una plantilla que carece de alternativas ofensivas de alto nivel. Venderlo significaría ingresar entre 20 y 30 millones para sanar unas cuentas debilitadas por el descenso y financiar una reconstrucción integral de la plantilla. La historia reciente muestra que los clubes ascendidos que pudieron vender caro antes de regresar, como Lorient con Terem Moffi (14 millones) o Troyes con varias operaciones coordinadas, han sobrellevado mejor su retorno a la élite que aquellos que apostaron todo a un solo jugador. Por lo tanto, la verdadera pregunta no es cuánto vale Stassin, sino cuánto costaría su partida para la identidad deportiva de un club aún en reconstrucción.



