Los Girondins de Burdeos han sufrido otro revés administrativo. El 27 de marzo, la FIFA oficializó una prohibición de fichajes para los próximos tres mercados, según informó el club a través de la prensa especializada. Esta sanción llega tras una disputa sobre la transferencia de Pedro Díaz.
El centrocampista español, llegado en 2023 desde el Sporting de Gijón, está en el centro de la controversia. El club español todavía reclama alrededor de 1,5 millones de euros, lo que provocó la decisión del organismo mundial. Según Sud Ouest, el abogado de Burdeos ha desafiado abiertamente la medida: «Estamos en total desacuerdo con el análisis legal porque consideramos que la apreciación de la FIFA va en contra de las disposiciones nacionales sobre los procedimientos colectivos.»
Dos recursos presentados por Burdeos
El club ha acudido al Tribunal de Arbitraje Deportivo y a las jurisdicciones nacionales para intentar anular la sanción antes de la temporada. Una situación tensa mientras Burdeos sigue apuntando al ascenso a la Ligue 3. La prohibición dificulta la construcción de la plantilla, con varias deudas pendientes con clubes como Lille o Amiens, en el marco del plan de continuidad validado por el tribunal de comercio.




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