Tel Aviv, Israel – Una nueva encuesta publicada por el canal 12 de Israel el sábado reveló que una gran mayoría de israelíes favorece continuar las operaciones militares contra Irán y Hezbollah. Al mismo tiempo, existe una clara división en cuanto a la evaluación del desempeño de la liderazgo político y los criterios para la «victoria final» en esta confrontación existencial.
Apoyo abrumador para continuar la lucha
Los resultados mostraron que el 60% de los israelíes apoyan continuar la guerra contra Irán, una cifra que aumenta al 85% entre los partidarios de la coalición derechista gobernante. En contraste, solo el 29% cree que la guerra debería terminar ahora. En cuanto al frente libanés, el 67% expresó su apoyo para continuar la lucha, mientras que el 22% pidió el cese de las operaciones militares.
Confianza en el ejército y disminución de la popularidad de los políticos
En cuanto a la confianza en el liderazgo, los funcionarios militares y de seguridad superaron significativamente a los políticos. El jefe del Estado Mayor del ejército israelí, Eyal Zamir, recibió una calificación de 7.3 sobre 10, seguido por el jefe de Mossad, David Barnea, con 7.1. En contraste, la popularidad del primer ministro Benjamin Netanyahu cayó a 5.6 sobre 10, mientras que el ministro de Defensa Yisrael Katz obtuvo un 5. El ministro de Finanzas Bezalel Smotrich ocupó el último lugar con un mero 3.
Definir «éxito» en la guerra
En cuanto a los objetivos estratégicos, el 52% de los participantes consideró que «derrocar al régimen iraní» era la verdadera medida del éxito. Mientras tanto, el 49% creía que destruir o apoderarse de uranio enriquecido era el objetivo deseado. El cuarenta y dos por ciento consideró que un gran golpe al programa de misiles era una «victoria», mientras que solo el 6% consideró que reabrir el Estrecho de Hormuz era un éxito suficiente.
Descontento en la oficina del Primer Ministro
Fuentes del canal informaron de un significativo malestar dentro de la oficina de Netanyahu respecto a estos resultados. El Primer Ministro cree que sus bajos índices de aprobación, en comparación con los de los líderes militares, reflejan una falta de confianza pública en su manejo de la guerra y el logro de sus objetivos estratégicos, a pesar del abrumador apoyo público para continuar la lucha.





