Entre 2019 y 2022, miles de cachorros procedentes de Hungría y Eslovaquia habrían sido importados de forma ilegal en territorio francés.
En mayo de 2021, tras una investigación preliminar de varios meses, se realizó una redada simultánea en cinco tiendas de mascotas en Niza y en un establecimiento parisino.
Más de 90 cachorros de diferentes razas fueron examinados y luego confiscados. Las autoridades comenzaron a confirmar sus sospechas.
Veterinarios encargados encontraron inconsistencias entre la edad indicada en los documentos y la estimada de los animales.
Algunos cachorros ni siquiera habrían alcanzado la edad legal de dos meses. Además, los análisis de sangre revelaron deficiencias en los protocolos de vacunación, especialmente contra la rabia, lo que planteó preocupaciones en materia de salud pública.
El Ministerio Público, representado por Étienne Moreau, aclaró que el juicio se centraba en una cuestión comercial y no en maltrato animal. Solo una gerente de tienda de mascotas enfrentaba cargos por maltrato, pero su juicio se pospuso debido a problemas de salud.
Se descubrió que las prácticas acusadas – importaciones no conformes, engaños, uso de documentos falsos y ejercicio ilegal de la medicina veterinaria – tenían motivaciones puramente mercantiles.
Se solicitó penas de prisión de 6 a 24 meses con suspensión y multas de 20.000 a 50.000 euros para los 8 acusados, y se pidió la confiscación de activos.
La decisión final será tomada por el tribunal correccional presidido por Marion Menot el martes 5 de mayo a las 13:30 horas.
(Se aclara que el contenido original está en francés.)





