Microsoft y SpaceX anuncian una asociación estratégica con Starlink para ampliar el acceso a Internet de alta velocidad por satélite en áreas rurales y remotas.
Este nuevo acuerdo combina la constelación de satélites en órbita baja (LEO) de Starlink con las herramientas en la nube de Azure y modelos de implementación comunitaria. El objetivo es proporcionar una conectividad confiable donde las infraestructuras terrestres fallan, apoyándose en asociaciones locales para una adopción rápida. Melanie Nakagawa, directora de sostenibilidad en Microsoft, explica: «Gracias a nuestra colaboración con Starlink, Microsoft combina la conectividad satelital en órbita baja con modelos de implementación comunitaria y asociaciones ecosistémicas locales».
Microsoft ya está cumpliendo sus compromisos: más de 299 millones de personas se benefician de una amplia cobertura de Internet en todo el mundo, incluidos 124 millones en África, superando el objetivo de 250 millones fijado para 2022.
Un ambicioso piloto en Kenia
El primer campo de prueba concreto es Kenia, donde Microsoft, Starlink y el operador local Mawingu Networks tienen como objetivo conectar 450 centros comunitarios. Estos centros incluyen cooperativas agrícolas, puntos de agregación y hubs digitales, favoreciendo la productividad, acceso a los mercados y servicios potenciados por la inteligencia artificial.
Este acercamiento se produce a pesar de las tensiones entre Elon Musk y Microsoft, relacionadas con disputas con OpenAI. Sin embargo, refuerza a Starlink, ya socio del Departamento de Defensa estadounidense y de la NASA, al abrir nuevos mercados. Para los operadores satelitales tradicionales, es una clara señal: las constelaciones LEO como Starlink están redefiniendo el acceso mundial a banda ancha, integrando la nube y la inteligencia artificial para cerrar la brecha digital.





