Los mercados estadounidenses cerraron claramente al alza al final de la sesión. El S&P 500 subió +2.91% a 6,528 puntos. El Dow Jones Industrial Average aumentó +2.49% a 46,341 puntos. El Nasdaq Composite fue el más destacado con un aumento del +3.83% a 21,590 puntos.
Este movimiento se debe directamente a las declaraciones de Donald Trump, quien mencionó la posibilidad de poner fin al conflicto con Irán en las próximas dos o tres semanas, sin condiciones inmediatas sobre el Estrecho de Ormuz. Esta señal desencadenó un fuerte repunte en los activos de riesgo.
Paralelamente, el precio del petróleo sigue alto pero se está estabilizando: el WTI en torno a los 102 dólares y el Brent cerca de los 117 dólares. El dólar cayó un 0.4%, reflejando un ligero retorno al apetito por el riesgo.
En cuanto a la política monetaria, Jerome Powell adoptó un tono más flexible. Considera que las tasas están bien posicionadas para «esperar y ver», sin riesgos inmediatos para el sistema financiero. El mercado anticipa una gran estabilidad monetaria: más del 97% de probabilidad para la próxima reunión, con tasas que se esperan mantener entre el 3.50% y el 3.75% a fin de año.
Los indicadores confirman una desaceleración moderada: el PMI de Chicago disminuyó a 52.8 (desde 57.7), pero sigue en zona de expansión. La confianza del consumidor aumentó a 91.8. Las ofertas de empleo (JOLTS) cayeron a 6.88 millones, señalando una normalización en el mercado laboral.
En cuanto a las acciones, la temática de la inteligencia artificial impulsó el mercado. Nvidia (+5.5%) invirtió 2 mil millones de dólares en Marvell Technology (+12.8%), fortaleciendo su colaboración estratégica.
Microsoft subió un +3.1% con un plan de inversión de mil millones de dólares en inteligencia artificial en Tailandia.
En el sector de la salud, Eli Lilly (+3.7%) adquirió Centessa Pharmaceuticals (+44%) por más de 6.3 mil millones de dólares. Biogen retrocedió (-2.2%) a pesar de la adquisición de Apellis Pharmaceuticals (+136%).
Finalmente, McCormick & Company avanzó un +1.2% tras presentar sólidos resultados y confirmar su asociación estratégica con Unilever, con sinergias esperadas de 600 millones de dólares.
La sesión ilustra un mercado muy reactivo a las señales políticas: hubo un fuerte rebote, pero sigue dependiendo de la trayectoria geopolítica y de los precios de la energía.




