La iniciativa proviene de una amplia comunidad de fans de K-pop que se han unido en una organización ecologista internacional, Kpop4planet. El desencadenante: un préstamo otorgado por el banco surcoreano Hana a un gigante indonesio de la producción de níquel, el grupo Harita. Los activistas afirman que el uso de la firma de centrales eléctricas de carbón tiene efectos devastadores en el medio ambiente, lo cual va en contra de los compromisos climáticos y la imagen pública del banco, a la que algunas estrellas de K-pop contribuyeron a forjar.
El Banco Hana (Hana Eunhaeng, en coreano), una institución financiera muy popular en Indonesia, ha contratado a figuras del K-pop como G-Dragon o Ahn Yu-jin, del grupo Ive, para promover su marca entre los jóvenes usuarios.
Con más de 280,000 seguidores en redes sociales, Kpop4planet y otros doce clubes de fans de K-pop han lanzado una campaña titulada «Hana, el K-pop antes del carbón», iniciada en diciembre.
Afirman que el banco ha seguido otorgando préstamos al grupo Harita, ubicado en la región de Obi, en Indonesia, donde una nueva central eléctrica de carbón abastece las necesidades energéticas de una industria minera de níquel en plena expansión.




