La geopolítica en Oriente Medio actúa como un catalizador común. El petróleo refleja el riesgo directo, los mercados europeos anticipan el impacto económico y el Bitcoin reacciona como un activo sensible al sentimiento de mercado.
Trump advirtió que atacaría centrales eléctricas y puentes iraníes si sus condiciones no se cumplen antes de las 20:00 (hora del Este) de este martes, incluida la reapertura del estrecho de Ormuz.
El petróleo WTI sube ante el riesgo de escalada del conflicto
El contrato a término de mayo sobre el WTI está cerca de sus máximos desde 2022 por una razón clara: el riesgo de interrupción de la oferta, superando los 115 dólares por barril.
La atención se centra en el estrecho de Ormuz, paso clave para el transporte mundial de petróleo. La posibilidad de ataques contra infraestructuras energéticas introduce un prima de riesgo inmediata en los precios.
La tensión entre Estados Unidos e Irán aumenta la probabilidad de perturbaciones logísticas y de represalias contra activos energéticos.
Irán exige condiciones estructurales para un acuerdo, lo que reduce la probabilidad de una solución rápida.
El mercado no incorpora un conflicto total, sino un escenario de riesgo prolongado. Esto explica aumentos rápidos sin movimiento explosivo.
En caso de acuerdo, parte de la prima desaparecería rápidamente, pero las probabilidades siguen siendo bajas.





