DESCIFRADO – Cargado de encontrar una salida a un conflicto en Oriente Medio del que no quiso formar parte, el vicepresidente estadounidense lidera la delegación estadounidense en Islamabad.
JD Vance ha sido encomendado por Donald Trump con una misión casi imposible. El vicepresidente estadounidense está encargado de negociar el fin de las hostilidades con Irán en un contexto regional altamente volátil, con plazos ajustados e interlocutores astutos.
Vance, quien tiene poca experiencia en asuntos diplomáticos, tendrá que abordar tanto la urgente cuestión de la reapertura del Estrecho de Ormuz, cierre que perturba la economía mundial por parte de Irán, como encontrar un compromiso sobre el tema nuclear y sus programas de armamento. Las discusiones que comienzan el sábado en Islamabad se ven aún más dificultadas por un clima de desconfianza mutua, mientras los bombardeos israelíes continúan en Líbano y ambos bandos se acusan mutuamente de violar el alto el fuego.
La inclusión del vicepresidente estadounidense en las negociaciones se hizo en parte para calmar a Teherán. Los iraníes habían rechazado en las últimas semanas reanudar las conversaciones…







