Inicio Mundo Ni reino de la ley, ni ley de la jungla: Geopolítica y...

Ni reino de la ley, ni ley de la jungla: Geopolítica y bien común

11
0

El lunes 23 de marzo, Pierre de Lauzun, miembro fundador y miembro del Consejo de Administración de Geopragma, escribió un libro titulado «El bien común en cuestión». Se trata de analizar cómo, en el contexto actual, se puede establecer una línea política y estratégica que tenga en cuenta la realidad de las relaciones internacionales sin descuidar la idea de que toda política debe perseguir un bien determinado, es decir, el bien común. Es necesario equilibrar estas dos preocupaciones.

En el escenario internacional actual, hay múltiples actores o potencias cuyas relaciones suelen ser pacíficas, pero ocasionalmente recurren a la fuerza para imponer sus puntos de vista. Ante esta situación, a menudo la única solución es responder con fuerza, lo que pone de manifiesto la importancia de la pensamiento estratégico en la oposición de dos voluntades que persiguen objetivos opuestos. Sin embargo, el resultado de esta confrontación es inherentemente incierto y plantea un dilema moral sobre cómo buscar el bien común en un mundo en constante cambio y lleno de incertidumbres.

Este libro aborda la lógica paradójica de la estrategia y analiza la problemática de un mundo multipolar con actores muy desiguales, tanto en términos militares como económicos. También examina las soluciones engañosas o parciales, como el peligro de la ideología occidental o la simplificación de los conflictos entre civilizaciones. Se plantea entonces la búsqueda del bien común en un mundo dividido y en conflicto, donde el recurso al derecho internacional y a las organizaciones como la ONU tiene sus limitaciones, al igual que la utopía de una democratización generalizada al estilo occidental.

Se concluye que la responsabilidad de buscar el bien común recae en cada actor, principalmente estados, basándose en un juicio moral educado, caso por caso, que considere tanto principios como la realidad de fuerzas cambiantes y multifacéticas. El verdadero bien común debe ser el objetivo final.